2026, Número 1
Asociación del monitoreo con procalcitonina y desenlaces clínicos en pacientes críticos: cohorte retrospectiva
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 15
Paginas: 8-13
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RESUMEN
Introducción: evaluamos la asociación entre monitoreo intensivo de procalcitonina y desenlaces en UCI. En esta cohorte retrospectiva, la estrategia de monitoreo utilizada no redujo la duración antibiótica y se asoció con mayor estancia y ventilación mecánica, sin impacto en mortalidad. Estos hallazgos sugieren diferencias entre la práctica clínica y ensayos controlados. Objetivo: evaluar la asociación entre una estrategia de monitoreo intensivo con procalcitonina y la duración de la antibioticoterapia, además de otros desenlaces clínicos en UCI. Material y métodos: estudio de cohorte retrospectivo en adultos ingresados en la UCI con sospecha de infección entre enero 2024 y mayo 2025. Se compararon dos grupos: monitoreo intensivo (≥ 2 mediciones de procalcitonina) y monitoreo limitado (0-1). El desenlace primario fue la duración de la primera línea antibiótica; los secundarios incluyeron estancia en UCI, días de ventilación mecánica, mortalidad hospitalaria e infecciones multidrogorresistentes. Resultados: se incluyeron 526 pacientes: 387 en monitoreo limitado y 139 en monitoreo intensivo. Este último grupo presentó mayor gravedad al ingreso (SAPS 3: 25.7 versus 8.0; p < 0.001) y más sepsis (47.5 versus 9.6%; p < 0.001). El monitoreo intensivo se asoció con menor probabilidad de suspensión de antibióticos (Hazard Ratio [HR] 0.53), alta de UCI (HR 0.35) y liberación de ventilación mecánica (HR 0.26). No hubo diferencias en mortalidad ni infecciones multidrogorresistentes. Conclusiones: la estrategia intensiva con procalcitonina se vinculó con mayor duración de antibióticos y soporte, reflejando la mayor complejidad clínica de los pacientes monitorizados intensivamente.ABREVIATURAS:
- GMM = gastos médicos mayores
- HR = Hazard Ratio (cociente de riesgos)
- IC95% = intervalos de confianza de 95%
- MDR = multidrogorresistentes
- OR = Odds Ratio (razón de probabilidades)
- RIC = rango intercuartílico
- SAPS = Simplified Acute Physiologic Score (Puntuación Simplificada de Fisiología Aguda)
- UCI = Unidad de Cuidados Intensivos
- VM = ventilación mecánica
INTRODUCCIóN
La sepsis y el uso adecuado de antibióticos son pilares en la UCI. La optimización de la duración de la antibioticoterapia es crucial para mejorar desenlaces y disminuir la resistencia antimicrobiana.1 La procalcitonina ha surgido como un biomarcador prometedor para guiar el inicio y, sobre todo, la suspensión de los antibióticos en pacientes con infecciones bacterianas.2
La procalcitonina es un biomarcador derivado del precursor de la calcitonina que se eleva de manera significativa en infecciones bacterianas sistémicas y sepsis, debido a su producción extratiroidea estimulada por citocinas y endotoxinas. En terapia intensiva, su utilidad radica en el apoyo al diagnóstico de sepsis, la estratificación pronóstica y la guía de decisiones sobre inicio y suspensión de antibióticos, diferenciándola de marcadores menos específicos como la proteína C reactiva.1,2
Ensayos clínicos aleatorizados, como los estudios PRORATA y ProACT, han demostrado que los algoritmos guiados por procalcitonina pueden reducir de forma segura la exposición a los antibióticos en pacientes críticos y con infecciones respiratorias.1,3,4
La mayoría de la evidencia proviene de entornos de investigación con protocolos estrictos. En la práctica clínica diaria "mundo real", el uso de la procalcitonina es a menudo heterogéneo y no se adhiere a un algoritmo formal. Se desconoce si una estrategia no protocolizada de mediciones seriadas (monitoreo intensivo) se asocia con los mismos beneficios reportados en los ensayos clínicos.5-7
El objetivo de este estudio fue determinar la asociación entre una estrategia de monitoreo intensivo con procalcitonina y la duración de la terapia antibiótica, así como otros desenlaces clínicos relevantes, en una cohorte de pacientes críticos.
MATERIAL Y MéTODOS
Diseño y población de estudio. Se realizó un estudio de cohorte retrospectivo, observacional, en UCI polivalente de un hospital privado de tercer nivel. Se incluyeron todos los pacientes mayores de 16 años ingresados en la UCI entre el 1 de enero de 2024 y el 31 de mayo de 2025 con sospecha de infección.
Grupos de estudio. Los pacientes fueron clasificados en dos grupos: 1) Grupo de monitoreo limitado definido por sujetos con 0 a 1 mediciones de procalcitonina y 2) Grupo de monitoreo intensivo, pacientes con dos o más mediciones de procalcitonina.
Variables y desenlaces. Se recolectaron datos demográficos, comorbilidades, variables fisiológicas y de laboratorio de la primera hora de ingreso, y puntuación de gravedad con base en SAPS 3.8 El desenlace primario fue la duración en días de la primera línea de antibióticos. Los desenlaces secundarios fueron: días de estancia en UCI, días de ventilación mecánica (VM), mortalidad hospitalaria y desarrollo de infección por germen multidrogorresistente (MDR).
Análisis estadístico. El análisis descriptivo se utilizó para comparar las características basales. Las variables continuas se registraron como mediana y rango intercuartílico (RIC) y se compararon con la prueba U de Mann-Whitney. Las variables categóricas se presentaron como frecuencias y porcentajes, y se compararon con la prueba de χ2 o la prueba exacta de Fisher. Se consideró un valor de p < 0.05 como estadísticamente significativo.
Para evaluar la asociación independiente de la estrategia de monitoreo, se construyeron modelos de regresión multivariada: modelos de riesgos proporcionales de Cox para desenlaces de duración y regresión logística para desenlaces binarios. Todos los modelos se ajustaron por: puntuación SAPS 3,8 sepsis al ingreso, choque séptico al ingreso, seguro de gastos médicos mayores y origen del paciente. Los resultados se reportan como hazard ratio (HR) y odds ratio (OR) con sus intervalos de confianza de 95% (IC95%). Se utilizó el software Stata 16.1, StataCorp, Texas USA. Se obtuvo la aprobación del comité de ética en investigación institucional.9
RESULTADOS
CARACTERÍSTICAS DE LA COHORTE
Se incluyeron 526 pacientes: 387 (73.6%) en el grupo de monitoreo limitado y 139 (26.4%) en el de monitoreo intensivo. Las características basales se detallan en la Tabla 1. El grupo de monitoreo intensivo presentó mayor puntuación de gravedad SAPS 38 (mediana 25.7 versus 8.0, p < 0.001) y mayor prevalencia de sepsis (47.5 versus 9.6%, p < 0.001) y choque séptico (30.9 versus 8.5%, p < 0.001) al ingreso. Algunas otras diferencias son signos vitales de mayor inestabilidad (presión arterial más baja, frecuencia cardiaca y respiratoria más altas, p < 0.001), puntaje en escala de Glasgow más bajo y leucocitos más altos (p < 0.001); el grupo de monitoreo limitado tuvo alta proporción de pacientes postprocedimiento de hemodinamia (36.2%), mientras que el grupo intensivo se integró mayoritariamente de ingresos médicos (82%) provenientes de urgencias (56.1%). El grupo intensivo tuvo una prevalencia significativamente mayor de tumor sólido (12.2 versus 3.6%) e inmunosupresión (12.2 versus 2.3%) (p < 0.001 para ambos); el grupo intensivo requirió con mayor frecuencia vasopresores (56.1 versus 22.2%), ventilación mecánica (24.5 versus 7.0%) y terapia de alto flujo (23.0 versus 8.8%) (p < 0.001 para todos). El tener seguro de gastos médicos mayores (GMM) es significativamente más frecuente en el grupo de monitoreo intensivo (71.2 versus 61.8%, p = 0.046). La Tabla 1 muestra el resto de las características basales.
RESULTADO PRIMARIO
En el análisis del desenlace primario, la curva de Kaplan-Meier (Figura 1) mostró una menor probabilidad de suspensión de antibióticos en el grupo de monitoreo intensivo. En el análisis multivariado, esta estrategia se asoció de forma independiente con menor tasa de suspensión de antibióticos (HR ajustado 0.53, IC95% 0.39-0.73, p < 0.001).
La gráfica muestra la "supervivencia libre de antibióticos", es decir, la proporción de pacientes que continúan recibiendo tratamiento a lo largo del tiempo. Visualmente, la curva del grupo de "monitoreo intensivo" (azul) está constantemente por encima de la curva del grupo "limitado" (naranja). En el modelo de Cox multivariado, la estrategia de monitoreo intensivo se asoció de forma independiente con menor tasa de suspensión de antibióticos (HR 0.53, IC95% 0.39-0.73, p < 0.001).
Los resultados de los modelos ajustados para los desenlaces secundarios se resumen en la Tabla 2 y se visualizan en la Figura 2. El monitoreo intensivo se asoció de forma independiente con una estancia en UCI más prolongada (HR ajustado para el alta 0.35, IC95% 0.27-0.45, p < 0.001) y mayor duración de la ventilación mecánica (HR ajustado para la extubación 0.26, IC95% 0.11-0.63, p = 0.003). No se encontró asociación significativa con la mortalidad hospitalaria (p = 0.787) ni con el desarrollo de infecciones por gérmenes MDR (p = 0.149).
RESULTADOS SECUNDARIOS
No se encontró asociación estadísticamente significativa entre la estrategia de monitoreo y la mortalidad hospitalaria (p = 0.787). El monitoreo intensivo se asoció con menor tasa de alta de la UCI (HR 0.35, IC95% 0.27-0.45, p < 0.001). En el subgrupo de pacientes ventilados, el monitoreo intensivo se asoció con menor tasa de liberación de la ventilación (HR 0.26, IC95% 0.11-0.63, p = 0.003). No se encontró asociación estadísticamente significativa entre la estrategia de monitoreo y el desarrollo de infecciones por gérmenes MDR (p = 0.149).
DISCUSIóN
HALLAZGOS PRINCIPALES
En esta cohorte de práctica clínica real, el monitoreo intensivo con procalcitonina se asoció, paradójicamente, con mayor duración de la antibioticoterapia, la estancia en UCI y la ventilación mecánica. Esta asociación persistió tras un robusto ajuste multivariado, lo que sugiere que, a diferencia de los ensayos clínicos, el uso frecuente de procalcitonina en un entorno no protocolizado funciona más como un marcador de la complejidad y gravedad del paciente que como una guía para la desescalada terapéutica. De manera persistente, esta estrategia no se asoció con reducción en la mortalidad hospitalaria ni en la incidencia de infecciones por gérmenes multirresistentes.
COMPARACIÓN CON ESTUDIOS PREVIOS
Nuestros resultados muestran un contraste marcado respecto a la evidencia derivada de ensayos clínicos aleatorizados de alta calidad, como PRORATA1 y ProACT,2 los cuales concluyeron que la aplicación de algoritmos de suspensión de antibióticos guiados por procalcitonina puede reducir de manera segura la exposición antimicrobiana, sin comprometer la seguridad del paciente ni aumentar la mortalidad.10,11 Esta discrepancia pone de relieve una diferencia fundamental: el contexto de los ensayos clínicos controlados y protocolizados frente a la realidad heterogénea de la práctica clínica habitual. Mientras que en los primeros se garantiza una adherencia estricta a algoritmos predefinidos, en el mundo real la utilización de biomarcadores como la procalcitonina es variable, depende de la experiencia del equipo médico, la disponibilidad institucional y la percepción clínica de gravedad.12
Nuestro estudio confirma la influencia de un sesgo clásico en investigación clínica: la confusión por indicación.12,13 En la práctica diaria, los médicos tienden a solicitar mediciones seriadas de procalcitonina en pacientes que consideran más graves, con evolución tórpida, infecciones refractarias o diagnósticos inciertos.12 De esta forma, el monitoreo intensivo de procalcitonina deja de ser únicamente una herramienta de guía terapéutica para convertirse en un marcador indirecto de la complejidad intrínseca del paciente, reflejando aspectos que no siempre quedan capturados en escalas pronósticas estandarizadas como SAPS 38 o SOFA.14
Nuestros hallazgos son congruentes con estudios recientes, como el publicado por E de Jong, quien realiza una intervención prospectiva en 15 hospitales, concluyendo que, en el grupo guiado por procalcitonina, los antibióticos se suspendieron en la UCI en 71% de los pacientes. Estos recibieron menos antibióticos: una mediana de 7.5 dosis diarias definidas frente a 9.3 en el grupo estándar (p < 0.0001), y la duración del tratamiento fue menor (cinco versus siete días, p < 0.0001).15
Fuera de un protocolo formal, la procalcitonina funciona más como un indicador pronóstico que como un verdadero instrumento para optimizar la duración de la antibioticoterapia. En este sentido, la procalcitonina se emplea no sólo como apoyo en la toma de decisiones, sino también como recurso de seguimiento clínico en pacientes seleccionados por su alto riesgo.
La interpretación más plausible de nuestros hallazgos es que los clínicos reservan el monitoreo intensivo con procalcitonina para los pacientes que perciben como más graves, complejos o de evolución incierta. En este escenario, la persistencia de valores de laboratorio anormales puede anclar la decisión de mantener la antibioticoterapia, priorizando la normalización del biomarcador sobre la mejoría clínica. De este modo, el monitoreo intensivo se convierte en un reflejo de la gravedad basal y, a la vez, en un posible factor que perpetúa el tratamiento. A pesar de los robustos ajustes estadísticos, este componente de juicio clínico –un factor no cuantificable– representa una confusión residual que explica la brecha fundamental entre la eficacia de los ensayos controlados y la efectividad observada en la práctica real.
CONCLUSIONES
En un entorno de práctica clínica no protocolizada, una estrategia de monitoreo intensivo con procalcitonina no se asoció con reducción en la duración de la antibioticoterapia ni con mejoría en los desenlaces clínicos. Por el contrario, tras un ajuste estadístico por factores de confusión, se asoció de forma independiente con mayor duración de los antibióticos y de los soportes orgánicos. Nuestros hallazgos sugieren que, en este contexto, el monitoreo intensivo con procalcitonina actúa como un marcador de la complejidad y gravedad del paciente, y refuerzan la necesidad crítica de implementar protocolos institucionales estrictos, si se desea utilizar este biomarcador como una herramienta efectiva para optimizar el uso de antibióticos.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
Moreno RP, Metnitz PG, Almeida E, et al. SAPS 3--From evaluation of the patient to evaluation of the intensive care unit. Part 2: Development of a prognostic model for hospital mortality at ICU admission. Intensive Care Med. 2005;31(10):1345-1355. Available in: https://doi.org/10.1007/s00134-005-2763-5
Wang X, Long Y, Su L, Zhang Q, Shan G, He H. Using procalcitonin to guide antibiotic escalation in patients with suspected bacterial infection: a new application of procalcitonin in the Intensive Care Unit. Front Cell Infect Microbiol. 2022;12:844134. Available in: https://doi.org/10.3389/fcimb.2022.844134
De Jong E, van Oers JA, Beishuizen A, et al. Efficacy and safety of procalcitonin guidance in reducing the duration of antibiotic treatment in critically ill patients: a randomised, controlled, open-label trial. Lancet Infect Dis. 2016;16(7):819-827. Available in: https://doi.org/10.1016/S1473-3099(16)00053-0
AFILIACIONES
1 Hospital H+ Querétaro. México.
ORCID:
2 0009-0009-9927-1399
3 0000-0003-0110-0794
4 0009-0008-0209-5417
5 0009-0004-7627-8532
6 0009-0009-7363-6441
7 0000-0003-0653-2959
Conflicto de intereses: los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
Financiamiento: este estudio no recibió patrocinio de ninguna entidad pública o privada.
CORRESPONDENCIA
Amy Yahoska Sevilla Valle. E-mail: sevillavalleamy@gmail.comRecibido: 20/09/2025. Aceptado: 20/10/2025.