Entrar/Registro  
INICIO ENGLISH
 
Salud Mental
   
MENÚ

Contenido por año, Vol. y Num.

Índice de este artículo

Información General

Instrucciones para Autores

Mensajes al Editor

Directorio






>Revistas >Salud Mental >Año 2009, No. 3


Peralta-Ramírez MI, Robles-Ortega H, Navarrete-Navarrete N, Jiménez-Alonso J
Aplicación de la terapia de afrontamiento del estrés en dos poblaciones con alto estrés: pacientes crónicos y personas sanas
Salud Mental 2009; 32 (3)

Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 41
Paginas: 251-258
Archivo PDF: 122.22 Kb.

[Texto completo - PDF]

RESUMEN

Actualmente, el estrés se considera un factor de riesgo para la salud.Diversos estudios ponen de manifiesto que altos niveles de estrés presentan mayor número de quejas, tanto en el nivel físico como psicológico. En este contexto, se han desarrollado programas dirigidos a un adecuado afrontamiento del estrés, que han resultado eficaces en la modificación de variables emocionales. Sin embargo, no se ha estudiado la eficacia de la terapia en la mejoría de síntomas somáticos. Por otra parte, existen enfermedades en que, por la modulación inmunológica que produce, el estrés puede actuar exacerbando el curso de ésta. Un prototipo de lo anterior es el lupus eritematoso sistémico (LES), enfermedad de carácter autoinmune que suele conllevar importantes niveles de dolor y deterioro de diferentes sistemas, con lo que a su vez produce altos niveles de estrés en los pacientes que lo padecen. También está ampliamente demostrado que el estrés puede actuar como exacerbador de la enfermedad. Pese a ello, no se ha llevado a cabo ningún estudio que tenga como objetivo comprobar la eficacia de la terapia de afrontamiento al estrés por sus consecuencias físicas y emocionales. Por ello, el objetivo de este estudio ha sido valorar la eficacia de la terapia cognitivo-conductual en el manejo del estrés para comprobar si disminuye la percepción de los síntomas somáticos autoinformados, tanto en personas sanas como en personas con lupus. Material y método En este estudio han participado 52 personas, de las cuales 22 eran pacientes con lupus y 30 eran personas con alto estrés. Para evaluar el nivel de estrés hemos utilizado el Inventario de Vulnerabilidad al Estrés y la Escala de Experiencias Vitales Recientes (SRLE); para evaluar la depresión, el Inventario de Depresión de Beck (BDI); para la ansiedad, el Inventario de Ansiedad Rasgo (STAI-R); y para los síntomas somáticos autoinformados, la Escala de Síntomas Somáticos- Revisada (ESS-R). Además, en los pacientes con LES, se obtuvo el índice SLEDAI o índice de actividad de la enfermedad. Ambos grupos se evaluaron en las diferentes variables psicológicas descritas previamente antes y después del tratamiento. La terapia recibida fue de tipo cognitivo-conductual y se desarrolló a lo largo de 13 sesiones de hora y media. Resultados Los resultados mostraron que ambos grupos presentaban una reducción estadísticamente significativa en experiencias vitales estresantes [F(1.50)=28.6; p‹0.000], vulnerabilidad al estrés [F(1.50)=105.25; p‹0.000], depresión [F(1.50)=68.33; p‹0.000] y ansiedad [F(1.49)=54.53; p‹0.000] después del tratamiento. El tamaño del efecto en estas variables fue alto tanto en el grupo de pacientes con lupus como en el grupo de personas sanas, siendo mayor en este último. Asimismo, ambos grupos presentaron una mejora estadísticamente significativa de la función física y se produjo una disminución de los síntomas somáticos percibidos [F(1.48)=37.7; p‹0.000] después del tratamiento. Además, aunque es alto en ambos grupos, el efecto del tratamiento es mayo r en el grupo de personas con alto estrés percibido. Discusión Nuestros datos indican que la terapia de afrontamiento del estrés influye positivamente tanto en el grupo de personas con alto estrés como en el grupo de pacientes de lupus. En dicha mejoría disminuyen de forma significativa las puntuaciones de vulnerabilidad al estrés, experiencias vitales estresantes, ansiedad y depresión. Por otro lado, con respecto a los síntomas somáticos experimentados por ambos grupos, los resultados muestran un descenso de la percepción de los mismos. Aunque esta disminución es significativa, el tamaño del efecto es mayor en el grupo de personas con alto estrés. Este estudio apoya, por tanto, la importancia de un programa de afrontamiento del estrés no sólo para disminuir la cantidad de estrés, sino para mejorar las variables emocionales y el estatus físico tanto en personas con enfermedades crónicas como en personas sanas, pero con alto estrés.


Palabras clave: Estrés, terapia cognitivo-conductual, síntomas somáticos, lupus.


REFERENCIAS

  1. Lazarus RS, Folkman S. Stress, appraisal and coping. New York: Springer

  2. Publishing Company; 1984.

  3. Costa PT, McCrae RR. Neuroticism, somatic complaints, and disease: Is

  4. the bark worse than the bite? J Personality 1987;55:299-316.

  5. Orejudo Hernández S, Froján Parga MX. Síntomas somáticos: Predicción

  6. diferencial a través de variables psicológicas, sociodemográficas,

  7. estilos de vida y enfermedades. Anales Psicología 2005;21:276-85.

  8. Moya-Albiol L, Serrano MA, González-Bono E, Rodríguez-Alarcón G,

  9. Salvador A. Respuesta psicofisiológica de estrés en una jornada laboral.

  10. Psicothema 2005;17:205-11.

  11. Ritvanen T, Louhevaara V, Helin P, Jalonen T, Aniñen O. Psychophysiological

  12. stress in high school teachers. Int J Occupational Medicine Environmental

  13. Health 2003;16:255-64.

  14. Brannon L, Feist J. Psicología de la salud. Madrid: Paraninfo Thomson

  15. Learning; 2001.

  16. Lovallo WR. Strees & Health: Biological and psychological interactions.

  17. Thousand Oaks, CA: Sage; 1997.

  18. Muñoz M, Bermejo M. Entrenamiento en inoculación al estrés. Madrid:

  19. Síntesis; 2001.

  20. Cohen S. Psychological stress, immunity and upper respiratory infections.

  21. Cur Directions Psychol Science 1996; 5:86-90.

  22. Kessler RC. The effects of stressful life events on depression. Annu Rev

  23. Psychol 1997;48:191-124.

  24. Moriana Elvira JA, Herruzo Cabrerizo J. Estrés y burnout en profesores.

  25. Int J Clin Health Psychology 2004;4:597-621.

  26. Cohen S, Doyle WJ, Skoner PP, Fireman P, Twalney JMJ et al. State and

  27. trait negative effect as predictors of objective and subjective symptoms

  28. of respiratory viral infections. J Pers Soc Psychol 1995;68:159-69.

  29. Cohen S, Tyrrell DA, Smith PA. Negative life events, perceived stress,

  30. negative affect, and susceptibility to the common cold. J Pers Soc Psychol

  31. 199;64:131-40.

  32. Maag JW, Kotlash J. Review of stress inoculation-training with children

  33. and adolescents. Behavior Modification 1994; 18:443-69.

  34. Meichenbaum D. Stress inoculation training for coping with stressors.

  35. Clin Psychologist 1996;49:4-7.

  36. Saunders T, Driskell JE, Johnston JH, Salas E. The effect of stress inoculation

  37. training on anxiety and performance. J Occupational Health Psychology

  38. 1996;1:170-86.

  39. Labrador FJ. El estrés: nuevas técnicas para su control. Madrid: Temas

  40. de Hoy; 1992.

  41. Coín-Mejías MA, Peralta-Ramírez MI, Callejas-Rubio JL, Pérez-García

  42. M. Personality disorder and emotional variables in patients with lupus/

  43. Trastornos de personalidad y variables emocionales en pacientes con

  44. lupus. Salud Mental 2007;30:19-24.

  45. Pawlak CR, Witte T, Heiken H, Hundt M et. al. Flares in patients with

  46. systemic lupus erythematosus are associated with daily psychological

  47. stress. Psychother Psychosom 2003;72:159-65.

  48. Peralta-Ramírez MI, Jiménez-Alonso J, Godoy-García JF, Pérez-García

  49. M. The effects of daily stress and stressful life events on the clinical

  50. symptomatology of patients with lupus erythematosus. Psychosom Med

  51. 2004;66:788-94.

  52. Schubert C, Lampe A, Geser W, Noisternig B, Fuchs D et al. Daily psychosocial

  53. stressors and cyclic response patterns in urine cortisol and

  54. neopterin in a patient with systemic lupus erythematosus. Psychoneuroendocrinology

  55. 2003;28:459-73.

  56. Peralta-Ramírez MI, Navarrete-Navarrete N, Pérez-García M. La importancia

  57. del estrés psicosocial y su abordaje psicológico y educativo en

  58. una enfermedad autoinmune: Lupus eritematoso sistémico. En: Añaños

  59. FT (coord). Educación social, formación, realidad y retos. Granada:

  60. Grupo Editorial Universitario Granada; 2006.

  61. Peralta-Ramírez MI, Pérez-García M. The effect of psycho-social stress

  62. on Systemic Lupus Erythematosus: A theoretical review. En: Ulrich C,

  63. Bellinger KA (eds). Systemic Lupus Erythematosus research developments.

  64. New York: NovaPublisher; 2007.

  65. Greco CM, Rudy TE, Manzi S. Effects of a stress-reduction program on

  66. psychological function, pain, and physical function of systemic lupus

  67. erythematosus patients: a randomized controlled trial. Arthritis Rheum

  68. 2004;15:625-34.

  69. Haupt M, Millen S, Janner M, Falagan D, Fischer-Betz R et al. Improvement

  70. of coping abilities in patients with systemic lupus erythematosus:

  71. a prospective study. Ann Rheum Dis 2005;64:1618-23.

  72. Karlson EW, Liang MH, Etaon H. A Randomized clinical trial of psychoeducional

  73. intervencion to improve outcomes in Systemic Lupus

  74. Erythematosus. Arthritis Rheumatism 2004;50:1832-41.

  75. Sohng KY. Effect of a self-management course for patients with systemic

  76. lupus erythematosus. J Advanced Nursing 2003;42:479-86.

  77. Remor E. Psychometric properties of a European Spanish Version of the

  78. Perceived Stress Scale (PSS). Span J Psychol 2006;9:86-93.

  79. Tan EM, Cohen AS, Fries JF, Masi AT, McShane DJ et al. The 1982 revised

  80. criteria for the classification of systemic lupus erythematosus. Arthritis

  81. Rheum 1982;25:1271-7.

  82. Robles-Ortega H, Peralta-Ramírez MI, Navarrete-Navarrete N. Validación

  83. de la versión española del inventarío de vulnerabilidad al estrés de

  84. Beech, Burns y Scheffield. En: Avances en psicología de la salud. Granada:

  85. Ediciones Sider; 2006.

  86. Sandín B, Chorot P, Santed MA. Escala SRLE de Kohn-Macdonald 1992.

  87. En: Sandín B (ed). El estrés psicosocial: Conceptos y consecuencias clínicas.

  88. Madrid: UNED-FUE; 1999.

  89. Sanz J, Vázquez C. Fiabilidad, validez y datos normativos del inventario

  90. para la depresión de Beck. Psicothema 1998;10:303-18.

  91. Spielberger CD, Gorsuch RL, Lushene RE. STAI. Cuestionario de ansiedad

  92. estado-rasgo. Manual. Cuarta edición. Madrid: TEA Ediciones SA; 1993.

  93. Sandín B, Valiente RM, Chorot P: Evaluación del estrés psicosocial:

  94. Material de apoyo. En: Sandín B (ed). El estrés psicosocial: Conceptos y

  95. consecuencias clínicas. Madrid: Klinik; 1999.

  96. Bombardier C, Gladman DD, Urowitz MB, Caron D, Changch. The development

  97. and validation of the SLE Disease Activity Index (SLEDAI).

  98. Arthritis Rheum 1992;35:630-640.

  99. Robles Ortega H, Peralta Ramírez MI. Programa para el control del estrés.

  100. Madrid: Pirámide; 2006.

  101. Frias MD, Llobell JP, García JF. Tamaño del efecto del tratamiento y

  102. significación estadística. Psicothema 2005;12:236-40.

  103. Irwin MR. Human psychoneuroimmunology: 20 years of discovery.

  104. Brain Behav Immun 2008;22:129-39.

  105. Kemeny ME, Schedlowski M. Understanding the interaction between

  106. psychosocial stress and immune-related diseases: a stepwise progression.

  107. Brain Behav Immun 2007;21:1009-18.

  108. Denburg SD, Carbotte RM, Denburg JA. Psychological aspects of systemic

  109. lupus erythematosus: cognitive function, mood, and self-report. J

  110. Rheumatol 1997;24:998-1003.

  111. Rehse B, Pukrop R. Effects of psichosocial interventions on quality of

  112. life in adult cancer patients: meta-analisys of 37 published control outcome

  113. studies. Patient Educ Counsel 2002;1658:1-8.

  114. Lazarus RS, Folkman S. Stress, appraisal and coping. New York: Springer Publishing Company; 1984.

  115. Costa PT, McCrae RR. Neuroticism, somatic complaints, and disease: Is the bark worse than the bite? J Personality 1987;55:299-316.

  116. Orejudo Hernández S, Froján Parga MX. Síntomas somáticos: Predicción diferencial a través de variables psicológicas, sociodemográficas, estilos de vida y enfermedades. Anales Psicología 2005;21:276-85.

  117. Moya-Albiol L, Serrano MA, González-Bono E, Rodríguez-Alarcón G, Salvador A. Respuesta psicofisiológica de estrés en una jornada laboral. Psicothema 2005;17:205-11.

  118. Ritvanen T, Louhevaara V, Helin P, Jalonen T, Aniñen O. Psychophysiological stress in high school teachers. Int J Occupational Medicine Environmental Health 2003;16:255-64.

  119. Brannon L, Feist J. Psicología de la salud. Madrid: Paraninfo Thomson Learning; 2001.

  120. Lovallo WR. Strees & Health: Biological and psychological interactions. Thousand Oaks, CA: Sage; 1997.

  121. Muñoz M, Bermejo M. Entrenamiento en inoculación al estrés. Madrid: Síntesis; 2001.

  122. Cohen S. Psychological stress, immunity and upper respiratory infections. Cur Directions Psychol Science 1996; 5:86-90.

  123. Kessler RC. The effects of stressful life events on depression. Annu Rev Psychol 1997;48:191-124.

  124. Moriana Elvira JA, Herruzo Cabrerizo J. Estrés y burnout en profesores. Int J Clin Health Psychology 2004;4:597-621.

  125. Cohen S, Doyle WJ, Skoner PP, Fireman P, Twalney JMJ et al. State and trait negative effect as predictors of objective and subjective symptoms of respiratory viral infections. J Pers Soc Psychol 1995;68:159-69.

  126. Cohen S, Tyrrell DA, Smith PA. Negative life events, perceived stress, negative affect, and susceptibility to the common cold. J Pers Soc Psychol 199;64:131-40.

  127. Maag JW, Kotlash J. Review of stress inoculation-training with children and adolescents. Behavior Modification 1994; 18:443-69.

  128. Meichenbaum D. Stress inoculation training for coping with stressors. Clin Psychologist 1996;49:4-7.

  129. Saunders T, Driskell JE, Johnston JH, Salas E. The effect of stress inoculation training on anxiety and performance. J Occupational Health Psychology 1996;1:170-86.

  130. Labrador FJ. El estrés: nuevas técnicas para su control. Madrid: Temas de Hoy; 1992.

  131. Coín-Mejías MA, Peralta-Ramírez MI, Callejas-Rubio JL, Pérez-García M. Personality disorder and emotional variables in patients with lupus/Trastornos de personalidad y variables emocionales en pacientes con lupus. Salud Mental 2007;30:19-24.

  132. Pawlak CR, Witte T, Heiken H, Hundt M et. al. Flares in patients with systemic lupus erythematosus are associated with daily psychological stress. Psychother Psychosom 2003;72:159-65.

  133. Peralta-Ramírez MI, Jiménez-Alonso J, Godoy-García JF, Pérez-García M. The effects of daily stress and stressful life events on the clinical symptomatology of patients with lupus erythematosus. Psychosom Med 2004;66:788-94.

  134. Schubert C, Lampe A, Geser W, Noisternig B, Fuchs D et al. Daily psychosocial stressors and cyclic response patterns in urine cortisol and neopterin in a patient with systemic lupus erythematosus. Psychoneuroendocrinology 2003;28:459-73.

  135. Peralta-Ramírez MI, Navarrete-Navarrete N, Pérez-García M. La importancia del estrés psicosocial y su abordaje psicológico y educativo en una enfermedad autoinmune: Lupus eritematoso sistémico. En: Añaños FT (coord). Educación social, formación, realidad y retos. Granada: Grupo Editorial Universitario Granada; 2006.

  136. Peralta-Ramírez MI, Pérez-García M. The effect of psycho-social stress on Systemic Lupus Erythematosus: A theoretical review. En: Ulrich C, Bellinger KA (eds). Systemic Lupus Erythematosus research developments. New York: NovaPublisher; 2007.

  137. Greco CM, Rudy TE, Manzi S. Effects of a stress-reduction program on psychological function, pain, and physical function of systemic lupus erythematosus patients: a randomized controlled trial. Arthritis Rheum 2004;15:625-34.

  138. Haupt M, Millen S, Janner M, Falagan D, Fischer-Betz R et al. Improvement of coping abilities in patients with systemic lupus erythematosus: a prospective study. Ann Rheum Dis 2005;64:1618-23.

  139. Karlson EW, Liang MH, Etaon H. A Randomized clinical trial of psychoeducional intervencion to improve outcomes in Systemic Lupus Erythematosus. Arthritis Rheumatism 2004;50:1832-41.

  140. Sohng KY. Effect of a self-management course for patients with systemic lupus erythematosus. J Advanced Nursing 2003;42:479-86.

  141. Remor E. Psychometric properties of a European Spanish Version of the Perceived Stress Scale (PSS). Span J Psychol 2006;9:86-93.

  142. Tan EM, Cohen AS, Fries JF, Masi AT, McShane DJ et al. The 1982 revised criteria for the classification of systemic lupus erythematosus. Arthritis Rheum 1982;25:1271-7.

  143. Robles-Ortega H, Peralta-Ramírez MI, Navarrete-Navarrete N. Validación de la versión española del inventarío de vulnerabilidad al estrés de Beech, Burns y Scheffield. En: Avances en psicología de la salud. Granada: Ediciones Sider; 2006.

  144. Sandín B, Chorot P, Santed MA. Escala SRLE de Kohn-Macdonald 1992. En: Sandín B (ed). El estrés psicosocial: Conceptos y consecuencias clínicas. Madrid: UNED-FUE; 1999.

  145. Sanz J, Vázquez C. Fiabilidad, validez y datos normativos del inventario para la depresión de Beck. Psicothema 1998;10:303-18.

  146. Spielberger CD, Gorsuch RL, Lushene RE. STAI. Cuestionario de ansiedad estado-rasgo. Manual. Cuarta edición. Madrid: TEA Ediciones SA; 1993.

  147. Sandín B, Valiente RM, Chorot P: Evaluación del estrés psicosocial: Material de apoyo. En: Sandín B (ed). El estrés psicosocial: Conceptos y consecuencias clínicas. Madrid: Klinik; 1999.

  148. Bombardier C, Gladman DD, Urowitz MB, Caron D, Changch. The development and validation of the SLE Disease Activity Index (SLEDAI). Arthritis Rheum 1992;35:630-640.

  149. Robles Ortega H, Peralta Ramírez MI. Programa para el control del estrés. Madrid: Pirámide; 2006.

  150. Frias MD, Llobell JP, García JF. Tamaño del efecto del tratamiento y significación estadística. Psicothema 2005;12:236-40.

  151. Irwin MR. Human psychoneuroimmunology: 20 years of discovery. Brain Behav Immun 2008;22:129-39.

  152. Kemeny ME, Schedlowski M. Understanding the interaction between psychosocial stress and immune-related diseases: a stepwise progression. Brain Behav Immun 2007;21:1009-18.

  153. Denburg SD, Carbotte RM, Denburg JA. Psychological aspects of systemic lupus erythematosus: cognitive function, mood, and self-report. J Rheumatol 1997;24:998-1003.

  154. Rehse B, Pukrop R. Effects of psichosocial interventions on quality of life in adult cancer patients: meta-analisys of 37 published control outcome studies. Patient Educ Counsel 2002;1658:1-8.



>Revistas >Salud Mental >Año2009, No. 3
 

· Indice de Publicaciones 
· ligas de Interes 






       
Derechos Resevados 2019