2025, Número 4
Evaluación de la relación entre los criterios de las guías Tokio 2018 y la escala de Parkland en pacientes con y sin colecistitis aguda: un estudio retrospectivo
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 10
Paginas: 344-347
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RESUMEN
Introducción: las guías Tokio 2018 (TG18) y la escala de Parkland (PGS) son herramientas valiosas para evaluar la gravedad de la colecistitis aguda en los pacientes. Son un sistema de clasificación que indica la gravedad de la enfermedad en función de los signos, síntomas, estudios de laboratorio, imagen y laparoscopia diagnóstica. Aunque ambos sistemas han demostrado ser útiles en la toma de decisiones clínicas, no se ha estudiado su relación entre sí en pacientes con y sin colecistitis aguda. Objetivo: evaluar la relación entre la clasificación de colecistitis de TG18 y PGS en pacientes con y sin colecistitis aguda. Material y métodos: se realizó un estudio transversal, retrospectivo, que incluyó a 100 pacientes postoperados de colecistectomía laparoscópica. Se documentó el diagnóstico de colecistitis aguda y no aguda con las guías TG18 en la nota de ingreso y la PGS en la nota postoperatoria del expediente clínico. Resultados: se identificó una relación positiva entre la colecistitis crónica no agudizada y colecistitis aguda con la PGS (p = 0.001) y una relación negativa entre colecistitis aguda y PGS (p = 0.106). Conclusión: la severidad de la PGS está relacionada con la condición aguda o no aguda de la colecistitis.ABREVIATURAS:
- PCR = proteína C reactiva
- PGS = escala de Parkland
- TG18 = guías Tokio 2018
- WSES = Sociedad Mundial de Cirugía de Emergencia
INTRODUCCIóN
La colecistitis es una inflamación de la vesícula biliar que puede presentarse en dos formas principales: aguda y crónica. La colecistitis aguda se caracteriza por una inflamación repentina y dolorosa de la vesícula biliar, generalmente asociada con la presencia de cálculos biliares que obstruyen los conductos biliares. Por otro lado, la colecistitis crónica se refiere a una inflamación persistente de la vesícula biliar, que puede estar relacionada con la presencia de cálculos biliares a lo largo del tiempo.
Para su clasificación y diagnóstico se utilizan las guías Tokio 2018 (TG18) y las directrices de la Sociedad Mundial de Cirugía de Emergencia (WSES). Según las TG18, los criterios diagnósticos para la colecistitis aguda incluyen el conjunto de hallazgos en la exploración física, resultados de laboratorio como los niveles de proteína C reactiva (PCR) y de glóbulos blancos, así como evaluación radiológica1 (Tabla 1).
Las TG18 también permiten diferenciar entre tres etapas de gravedad en la colecistitis aguda (leve, moderada y grave), lo que facilita la estratificación de los pacientes y la determinación del enfoque terapéutico más adecuado.2 Estas directrices enfatizan la importancia de un diagnóstico temprano, ya que un retraso en el diagnóstico puede aumentar la morbimortalidad asociada con la enfermedad.3
El tratamiento de la colecistitis aguda es un aspecto crucial en el manejo de esta condición inflamatoria de la vesícula biliar. Las TG18 desempeñan un papel fundamental al proporcionar directrices claras para el abordaje terapéutico de la colecistitis aguda, siendo el tratamiento estándar la colecistectomía laparoscópica, que se recomienda realizar de manera temprana en pacientes con esta afección, y en pacientes con alto riesgo quirúrgico se considera la colecistostomía percutánea como una alternativa viable.4,5
La escala de Parkland (PGS) se trata de un sistema de clasificación intraoperatoria basado en la anatomía, adherencias y los cambios inflamatorios de la vesícula biliar que se observan durante la colecistectomía laparoscópica6 (Figura 1). Ha demostrado ser un predictor superior de la dificultad operatoria, la duración de la cirugía, las tasas de conversión a cirugía abierta y las tasas de complicaciones en comparación con otras escalas de clasificación de la colecistitis.7 Su aplicación durante la colecistectomía laparoscópica ha permitido una estratificación precisa de la inflamación vesicular, lo que contribuye a una mejor planificación quirúrgica y a resultados postoperatorios favorables.8 Por lo que puede existir una relación entre el grado de colecistitis con el grado de inflamación de la PGS que nos ayude a predecir la clínica el evento intraoperatorio.
MATERIAL Y MéTODOS
Se realizó un estudio transversal retrospectivo. Se revisaron de manera retrospectiva los expedientes de pacientes mayores de 18 años con diagnóstico de colecistitis litiásica postoperados de colecistectomía laparoscópica entre noviembre de 2021 y enero de 2023. Se excluyeron aquellos casos de colecistitis alitiásica, discinesia vesicular, pólipo vesicular y enfermedad hepática. Se documentó el diagnóstico de colecistitis aguda con las TG18 y no aguda en la nota de ingreso y la PGS de Madni 2018 para colecistitis en la nota postoperatoria del expediente clínico.
Se realizó una base de datos en Excel Windows en donde se incluyó el sexo, edad, diagnóstico, procedimiento quirúrgico, clasificación de Parkland, visualización de la visión crítica de seguridad, uso de drenajes y enfermedad biliar subyacente.
Análisis estadístico: se describieron las variables cuantitativas con medidas de tendencia central como media, mediana y medidas de dispersión como desviación estándar y varianza. A las variables cualitativas se les realizó un cálculo de proporciones y frecuencias. Para el cálculo de relaciones, de acuerdo con la distribución de datos, se utilizaron pruebas no paramétricas Rho de Spearman, Pearson y tau-b de Kendall.
RESULTADOS
Se revisaron un total de 100 expedientes de pacientes postoperados de colecistectomía laparoscópica. La edad promedio fue 45 ± 15 años, el 73% fue de sexo femenino y 27% masculino. Los diagnósticos de ingreso fueron colecistitis crónica litiásica sin datos de agudización en 75%, colecistitis aguda grado I en 16% (16), grado II en 8% (8) y grado III en 1% (1). Se clasificaron como Parkland grado 1 a 33% de los pacientes (33), grado 2 a 21% (21), grado 3 a 30% (30), grado 4 a 12% (12) y grado 5 a 4% (4). En pacientes con diagnóstico de colecistitis crónica no agudizada se identificó un Parkland grado 1 en 32% (32), Parkland grado 2 en 19% (19), Parkland grado 3 en 20% (20), Parkland grado 4 en 3% (3) y Parkland grado 5 en 1% (1).
En pacientes con diagnóstico de colecistitis grado I, con lasTG18 se identificó un Parkland grado 1 en 1% (1), Parkland grado 2 en 2% (2), Parkland grado 3 en 8% (8), Parkland grado 4 en 4% (4) y Parkland grado 5 en 1% (1). En pacientes con diagnóstico de colecistitis grado II con las TG18 se identificó un Parkland grado 1 y 2 con 0%, respectivamente, Parkland grado 3 en 2% (2), Parkland grado 4 en 5% (5) y Parkland grado 5 en 1% (1). En pacientes con diagnóstico de colecistitis grado III con las TG18 se identificó un Parkland grado 1, 2, 3 y 4 con 0%, respectivamente, y Parkland grado 5 en 1% (1) (Tabla 2).
En pacientes con diagnóstico de colecistitis crónica no agudizada las fórmulas de relación que se utilizaron fueron correlación de Pearson con una p < 0.001 bilateral, Rho de Spearman con una p < 0.001 bilateral y tau-b de Kendall con una p < 0.001 bilateral. En pacientes con diagnóstico de colecistitis aguda se utilizó tau-b de Kendall con una p = 0.106 bilateral, lo que sugiere que la relación no es estadísticamente significativa.
DISCUSIóN
En esta investigación se identificó una correlación significativa entre los hallazgos laparoscópicos evaluados mediante la escala de Parkland y el diagnóstico de colecistitis crónica no agudizada. Por el contrario, no se evidenció una correlación estadísticamente significativa con los grados de severidad de la colecistitis aguda definidos por las guías de Tokio 2018.
Este hallazgo puede explicarse por la naturaleza estructuralmente distinta de ambas patologías.
La colecistitis crónica genera cambios morfológicos progresivos y permanentes, como fibrosis, retracción vesicular, engrosamiento de la pared y adherencias, los cuales son identificables durante la laparoscopía y bien categorizados por escalas intraoperatorias como la de Parkland.9
Por el contrario, la colecistitis aguda representa un cuadro clínico dinámico, con hallazgos inflamatorios que pueden variar en función del tiempo de evolución en el que se realiza la cirugía. Diversos estudios han demostrado que la severidad clínica evaluada por las guías de Tokio no siempre predice adecuadamente el grado real de inflamación vesicular observado intraoperatoriamente.10
En este contexto, la escala de Parkland puede ser útil como herramienta complementaria para predecir la complejidad de la colecistectomía, anticipar complicaciones intraoperatorias y estandarizar la descripción quirúrgica. Sin embargo, su valor como reflejo de la severidad clínica aguda es limitado.
CONCLUSIONES
Este estudio encontró una relación positiva significativa entre la TG18 y la PGS en pacientes con colecistitis crónica no agudizada y no se encontró una relación estadísticamente significativa entre la colecistitis aguda y la PGS.
Los resultados indican que la PGS puede ser un predictor útil de la severidad de la colecistitis, ya que la severidad de ésta aumenta cuando la enfermedad es aguda y disminuye cuando no lo es.
Aunque no se encontró una relación estadística significativa entre el grado de colecistitis aguda según las guías TG18 y la PGS, no se puede descartar la posibilidad de una relación biológica o clínica entre ambas variables. Es posible que la falta de significación estadística se deba a la complejidad de la enfermedad o a la limitación de la muestra.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
Shrestha A, Bhattarai A, Tamrakar KK, Chand M, Yonjan Tamang S, Adhikari S et al. Utility of the Parkland Grading Scale to determine intraoperative challenges during laparoscopic cholecystectomy: a validation study on 206 patients at an academic medical center in Nepal. Patient Saf Surg. 2023; 17 (1): 12.
AFILIACIONES
1 Especialista en Cirugía General. Facultad Mexicana de Medicina, Universidad La Salle México. Hospital Angeles Mocel.
ORCID: 0009-0006-2809-8080
Si desea consultar los datos complementarios de este artículo, favor de dirigirse a editorial.actamedica@saludangeles.mx
CORRESPONDENCIA
Dr. Aldo Contreras Ayllón. Correo electrónico: contreras_aldo@hotmail.comRecibido: 06-06-2024. Aceptado: 05-08-2024.