2026, Número 2
Bloqueo analgésico guiado por tomografía computarizada como opción terapéutica en la neuralgia del nervio pudendo
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 5
Paginas: 168-171
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RESUMEN
INTRODUCCIóN
La neuralgia del nervio pudendo continúa siendo un reto diagnóstico, dado que se desconoce su etiología y resulta desapercibida en múltiples ocasiones. De acuerdo con la Fundación Internacional de Neuropatía Pudenda se estima que la incidencia es de 1 por cada 100,000. Afectando a 1% de la población y a 4% de los pacientes que acuden con dolor pélvico a consulta, con relación 2:1 mujeres:hombres.1
El nervio pudendo se origina desde las ramas ventrales de las raíces espinales S2-S4, y se encarga de la inervación de los músculos perineales y de estructuras del área genital.2 Tras originarse de las raíces sacras, el nervio pudendo sigue un trayecto característico. Inicialmente se dirige hacia el foramen piriforme, rodea el ligamento sacroespinoso y hacia la pelvis a través del foramen ciático menor. Avanza hacia la fosa isquioanal y, antes de alcanzar la tuberosidad isquiática, discurre por el canal de Alcock, desde donde finalmente se divide en sus ramas terminales hacia la región perineal.3
La neuralgia del nervio pudendo, principalmente ocasionada por un atrapamiento en la trayectoria, da como resultado alteraciones a nivel urinario, gastrointestinal y/o genital que pueden variar desde dolor hasta disfunción de estos aparatos.4 Las zonas de atrapamiento se pueden subdividir en cuatro tipos: 1. Distal al músculo piriforme, 2. Entre los ligamentos sacrotuberoso y sacroespinoso, 3. Canal de Alcock y 4. A nivel de las ramas terminales.5
Además de las zonas de atrapamiento, la neuralgia del nervio pudendo puede ser ocasionada por microtraumatismos acumulativos como estreñimiento crónico, lesiones del canal de parto, sedestación prolongada, actividades deportivas o traumatismos directos.
Se trata fundamentalmente de un diagnóstico clínico, para el cual se recomienda la aplicación de los criterios de Nantes (Tabla 1).
Una de las grandes limitaciones es que no existe un estudio de gabinete específico, aun así, es necesario realizar estudios complementarios como radiografías, resonancia magnética y tomografía computarizada para descartar diagnósticos diferenciales.
El abordaje neurofisiológico es útil para el diagnóstico, principalmente los potenciales evocados somatosensoriales o la latencia motora terminal del nervio pudendo, los cuales pueden llegar a confirmar el diagnóstico.
El tratamiento se debe establecer de manera multidisciplinaria e inicia desde el apoyo psicosocial, medidas auxiliares con base en la limitación del estímulo compresivo del nervio, el uso de almohadilla para sentarse, el uso de estación de trabajo de pie, así como el cese de ejercicios de flexión y extensión de cadera, utilizar variantes de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina-norepinefrina y neuromoduladores. Cuando el tratamiento farmacológico no es efectivo se opta por el uso de bloqueo del nervio pudendo, y cuando este último resulta efectivo, confirma el diagnóstico.
CASO CLíNICO
Paciente femenino de 25 años de edad, después de un accidente automovilístico presentó dolor en área lumbar, progresivo, 8/10 en escala visual análoga, 60% en el índice de discapacidad de Oswestry (ODI), irradiación al área glútea derecha y dispareunia, evolucionando con dolor incapacitante a la sedestación, con mejoría únicamente al estar acostada.
Se integraron tres de los cinco criterios de Nantes: dolor a la sedestación, no interrumpe el sueño y no refiere una zona específica.
La paciente fue tratada durante tres meses con terapia de piso pélvico, antiinflamatorios no esteroideos, evitar sedestación prolongada, utilizar almohadilla glútea y rehabilitación física, sin presentar respuesta favorable.
Se realizó resonancia magnética, en la cual se evidenció degeneración y protrusión discal a nivel L4-L5, así como hidrartrosis derecha de 1 mm. Con el objetivo de descartar compresión nerviosa, se continuó el protocolo diagnóstico mediante tractografía, la cual no demostró datos de compresión a lo largo del trayecto del nervio; sin embargo, mostró hallazgos sugestivos de neuritis y congestión pélvica (Figura 1).
Posteriormente, se realizó electromiografía que reportó neuropatía sensitiva desmielinizante del nervio pudendo derecho. Con estos hallazgos se integró el diagnóstico de neuralgia del nervio pudendo.
DESCRIPCIÓN DE TRATAMIENTO QUIRÚRGICO
Se propuso el bloqueo analgésico del nervio pudendo guiado por tomografía. Se realizó el marcaje con rejilla guiado por tomografía, tomando como referencia la espina ciática y el área glútea, se introdujo aguja espinal y se confirmó la localización con el uso de medio de contraste (Figura 2).
Se aplicó la combinación farmacológica de 40 mg de acetato de metilprednisolona, ropivacaína y solución salina 0.9%.
RESULTADOS
Posterior al bloqueo farmacológico, la paciente refirió mejoría del 90% del dolor, lo que proporcionó evidencia sólida que respalda el diagnóstico de neuralgia del nervio pudendo y la eficacia del tratamiento. En el seguimiento a los dos y cuatro meses, la paciente continuó mostrando mejoras significativas y sostenidas, reportando disminución del dolor y ausencia de dispareunia, capacidad de realizar actividades diarias sin dolor, escala visual analógica 2/10 solo en actividades de impacto y ODI del 10%.
DISCUSIóN
El diagnóstico de neuralgia del nervio pudendo puede pasar desapercibido, por lo que el clínico debe realizar un interrogatorio y exploración física basado en los síntomas desencadenantes.
Es importante documentar con base en los criterios de Nantes, excluir una causa compresiva y realizar el bloqueo del nervio como parte del algoritmo diagnóstico terapéutico cuando las medidas de primera línea terapéutica fracasaron.
Se decidió el uso del bloqueo del nervio pudendo guiado por tomografía considerada la técnica con mayor exactitud en la aplicación directa del medicamento, utilizando corticosteroide más anestésico local, con lo que se logró la mejoría mayor al 90% de los síntomas.
El tratamiento es multimodal, incluyendo terapia física de piso pélvico, medicación antineurítica y/o bloqueos del nervio pudendo, los cuales pueden realizarse cada dos meses antes de considerar el estimulador espinal como una alternativa.
CONCLUSIóN
Es importante tener una alta sospecha clínica que apoye el diagnóstico de neuralgia del nervio pudendo, así como realizar diagnóstico diferencial para iniciar el tratamiento de forma adecuada con prioridad en el manejo del dolor y mejorar la calidad de vida.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
AFILIACIONES
1 Hospital Angeles México. México.
2 Traumatología y Ortopedia, Cirugía de Columna. ORCID: 0009-0000-0909-7476
3 Medicina General e Investigación. ORCID: 0009-0009-4931-2041
4 Neurocirugía y Cirugía de Columna. ORCID: 0009-0005-0758-0911
5 Neurocirugía y Cirugía de Columna. ORCID: 0009-0005-2350-8565
6 Neurocirugía y Cirugía de Columna. ORCID: 0009-0000-6553-6840
7 Anestesia y Medicina del Dolor. ORCID: 0009-0008-0519-3354
8 Radiología Intervencionista e Imagen. ORCID: 0009-0008-6422-0199
9 Radiología Intervencionista e Imagen. ORCID: 0000-0002-1540-154X
10 Neurocirugía y Cirugía de Columna. ORCID: 0000-0001-8641-2150
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CORRESPONDENCIA
MC. Diana Chávez Lizárraga. Correo electrónico: diancha@gmail.comRecibido: 25-11-2025. Aceptado: 02-02-2026.