2026, Número 3
Lesión de Lisfranc diagnosticada por resonancia magnética
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 3
Paginas: 282-283
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RESUMEN
Las lesiones de Lisfranc suelen diagnosticarse mediante radiografía simple. En traumatismos de baja energía, es posible observar una diástasis entre los huesos metatarsos M1 y M2 en radiografías dorso-plantares con carga. Sin embargo, en algunos casos, no se evidencia separación ósea, lo que puede no correlacionarse con la clínica. En estas situaciones, es necesaria la realización de una resonancia magnética para confirmar el diagnóstico de lesiones ligamentarias. Se presenta el caso de un paciente masculino de 39 años con sospecha de lesión de Lisfranc, sin diástasis entre M1 y M2 en las radiografías con carga.INTRODUCCIóN
La articulación de Lisfranc está estabilizada por los ligamentos intercuneiformes y tarsometatarsianos: dorsales, interóseos y plantares. Entre ellos, el ligamento tarsometatarsiano interóseo (C1-M2) y el plantar (C1-M2+M3) desempeñan un papel fundamental en la estabilización articular.1,2
Una lesión no tratada de estos ligamentos puede provocar inestabilidad y, con el tiempo, derivar en el desarrollo de artrosis. Las lesiones de Lisfranc, especialmente aquellas causadas por mecanismos de baja energía, pueden pasar inadvertidas en los estudios de imagen convencionales, lo que aumenta el riesgo de morbilidad debido a un manejo inadecuado.1,2
PRESENTACIóN DEL CASO
Paciente masculino de 39 años que acude para la realización de una resonancia magnética del pie izquierdo por sospecha de lesión de Lisfranc. Refiere dolor posterior a una fase de impulso abrupta durante un partido de fútbol. Presenta equimosis plantar, y las radiografías dorso-plantares con carga no muestran diástasis entre M1 y M2.
La resonancia magnética (RM) revela interrupción de todas las fibras del ligamento plantar tarsometatarsiano (C1-M2+M3), así como elongación y aumento de la intensidad del ligamento tarsometatarsiano interóseo (C1-M2) (Figura 1).
DISCUSIóN
Las lesiones de Lisfranc se clasifican en alto grado (fractura-luxación) y bajo grado (esguinces). Su diagnóstico se basa en la evaluación clínica, radiografías simples y estudios complementarios como la gammagrafía ósea con tecnecio-99m. Para su estadificación, se utilizan escalas establecidas como las de Myerson y Nunley-Vertullo.1,3
Aunque no existe una clasificación específica por resonancia magnética debido a la limitada base de imágenes en la bibliografía, su uso permite un diagnóstico preciso de lesiones únicas o combinadas en la articulación,1 como es el caso de nuestro paciente, lo que facilita un manejo oportuno y ayuda a prevenir el desarrollo de artrosis.
CONCLUSIONES
La resonancia magnética es esencial para confirmar la presencia de lesiones ligamentarias en la articulación de Lisfranc, especialmente en casos causados por mecanismos de baja energía. Su utilización es clave cuando existe una fuerte sospecha clínica que no concuerda con los hallazgos en estudios de imagen convencionales, como las radiografías simples con carga. Esto permite un diagnóstico preciso y ayuda a prevenir el desarrollo de artrosis secundaria a la inestabilidad de una lesión no detectada.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
AFILIACIONES
1 Hospital Angeles Pedregal. Ciudad de México, México.
2 Médico residente de Alta Especialidad en Resonancia Magnética del Sistema Musculoesquelético.
3 Médico residente de Alta Especialidad en Resonancia Magnética de Cuerpo Completo.
4 Médico titular de los cursos de Alta Especialidad en Resonancia Magnética del Sistema Musculoesquelético y de Cuerpo Completo.
ORCID:
5 0009-0004-4033-0183
6 0000-0002-9697-2167
7 0009-0008-3014-0078
8 0000-0001-6793-0171
9 0000-0002-9767-900X
10 0009-0005-3498-5594
Si desea consultar los datos complementarios de este artículo, favor de dirigirse a editorial.actamedica@saludangeles.mx
CORRESPONDENCIA
Eduardo Alfredo Enríquez Muñoz. Correo electrónico: alenmuz_idt@hotmail.comRecibido: 10-02-2025. Aceptado: 13-03-2025.