2026, Número 4
Cir Columna 2026; 4 (4)
Metástasis intramedular espinal: desafíos diagnósticos y terapéuticos en una entidad rara. Reporte de caso y revisión de la literatura
De Paz-Jaimes O, Pérez-Carranza S, Aldape-Ocañas FG, Cortés-González PT, González-Gómez MA, Vázquez-Martínez BR
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 17
Paginas: 334-343
Archivo PDF: 1064.67 Kb.
RESUMEN
Las metástasis intramedulares de la médula espinal son infrecuentes, representando 8.5% de las metástasis del sistema nervioso central (SNC). Afectan entre 0.1 y 0.4% de los pacientes con cáncer y constituyen de 1 a 3% de todas las neoplasias intramedulares. Los tumores primarios más frecuentes que dan metástasis intramedulares son: el cáncer de pulmón (54%), especialmente el carcinoma de células pequeñas, seguido por el cáncer de mama (13%). Con menor frecuencia se presentan melanoma maligno, linfoma y cáncer de colon. El cáncer del tubo digestivo es sumamente raro, siendo más común su diseminación a hígado, ganglios linfáticos, huesos y glándulas suprarrenales. La mayoría de los pacientes con metástasis intramedular ya tienen diagnóstico previo de cáncer. El diagnóstico se realiza principalmente con estudio de imagen mediante resonancia magnética con gadolinio, la cual tiene alta sensibilidad. La secuencia ponderada en T2 es especialmente útil para mostrar localización, forma y edema asociado. El tratamiento quirúrgico es una opción válida en casos seleccionados, sobre todo gracias a los avances en los estudios de imagen. Está indicado en pacientes con lesión única, bien delimitada, sin metástasis sistémicas extensas, deterioro neurológico progresivo y buen estado funcional. Los objetivos son descomprimir la médula, preservar o mejorar la función neurológica y confirmar el diagnóstico histológico. La resección temprana puede mejorar calidad de vida y supervivencia, con una media postoperatoria de hasta 11.6 meses. Tumores encapsulados o quísticos favorecen la resección completa, mientras que lesiones leptomeníngeas o infiltrativas requieren una resección parcial para evitar daño neurológico irreversible. Aunque la radioterapia sigue siendo el tratamiento estándar, la indicación quirúrgica ha aumentado por sus mejores resultados en funcionalidad y control de síntomas. La decisión debe individualizarse según edad, tipo tumoral, radiorresistencia y potencial de mejorar la calidad de vida. El pronóstico es reservado. Kalayci y colaboradores reportaron que la cirugía aumentó la supervivencia de 5 a 9.4 meses en comparación con tratamiento conservador, lo que sugiere un beneficio significativo de la resección precoz. Se presenta el caso clínico de un paciente con metástasis intramedular localizada a nivel de L1, cuya primera manifestación fue dolor lumbosacro de aparición reciente, seguido de debilidad en extremidades inferiores con un Karnofsky de 80 puntos. El diagnóstico se estableció mediante resonancia magnética con gadolinio, la cual evidenció la presencia de una lesión intramedular. El paciente fue sometido a resección quirúrgica de la lesión y el análisis histopatológico confirmó su origen metastásico, procedente de un adenocarcinoma gastrointestinal.REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
