2026, Número 3
Control analgésico con bomba elastomérica epidural en pacientes urológicos menores de 10 años
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 12
Paginas: 147-149
Archivo PDF: 856.07 Kb.
RESUMEN
Introducción: el dolor postquirúrgico y su control son de suma importancia para una recuperación rápida; los anestesiólogos cuentan actualmente con herramientas que lo previenen y que han dado buenos resultados en adultos, como la bomba elastomérica; faltan estudios que evaluen su uso en niños. Objetivos: evaluar el control analgésico del uso de la bomba elastomérica epidural en pacientes pediátricos sometidos a cirugías urológicas. Material y métodos: estudio retrospectivo, observacional, transversal, descriptivo. Se recolectaron datos de pacientes menores de 10 años, hombres y mujeres, sometidos a cirugías urológicas. Resultados: se tuvieron 75 pacientes, 49 hombres (65.3%), con una media de edad de 5.6 ± 2.4 años. La cirugía predominante fue la pieloplastía (26.6%). El dolor fue de 2.3 (rango intercuartílico 2.1-2.8); el 13.3% requirió analgesia de emergencia. El 1.3% tuvo una estancia hospitalaria prolongada y en el 5.3% de los casos se retrasó la deambulación. No se presentaron otras complicaciones. Conclusiones: las bombas elastoméricas epidurales fueron seguras y efectivas para el control del dolor en los niños.INTRODUCCIóN
El dolor es una experiencia displacentera para cualquier persona; en los niños sometidos a cirugías, esta sensación se ve incrementada por situaciones como la hospitalización y la separación de los padres(1). Aunque es casi inherente a cualquier procedimiento quirúrgico, por poco que sea el dolor, complica el proceso de recuperación(2), ya que su intensidad modifica el inicio de la deambulación, la ingestión de alimentos y el alta hospitalaria(3-5).
Las bombas de infusión para la administración de fármacos nacieron en los 70; desde entonces, se han desarrollado nuevas bombas, hasta llegar a las bombas inteligentes(6). La infusión continua de analgésicos ofrece ventajas sobre otros medios de administración, en especial si esta infusión se realiza en la cercanía de las fibras nerviosas, como en el caso de la infusión epidural. En este aspecto, las bombas elastoméricas pueden ser una opción viable, pues permiten la administración de anestésicos a dosis bajas que, de manera intravenosa, serían difíciles de usar; éstas liberan anestesia local de diferentes maneras: con ritmo fijo, con selección del ritmo de perfusión y a demanda del paciente. Además de que tienen un sistema para detener la liberación de los fármacos en caso de ser necesario, por lo que se les considera seguras(7).
En los pacientes pediátricos, es necesario tomar en cuenta ciertos factores como la disminución de la albumina y de la glucoproteína alfa 1 en lactantes, lo que aumenta la toxicidad de algunos fármacos(8). Los fármacos recomendados para las infusiones continuas por vía epidural son: el fentanilo (con dosis de 25 μg/h), el sufentanilo (10 μg/h), el alfentanilo (0.2 μg/h) y la morfina (0.1 μg/h)(4,9). La bupivacaina es un fármaco usado con regularidad en concentraciones de entre el 0.1 y el 0.125%, con rangos de infusión de 0.2 a 0.25 mg/kg/h para los neonatos y de 0.3 a 0.4 mg/kg/h en niños. Entre las reacciones adversas se encuentran náuseas, vómitos, bloqueo motor y prurito(8).
La escala visual análoga Wong-Baker FACES puede ser empleada en niños desde los tres años; está formada por seis caras dibujadas con calificaciones del dolor que van del 0 a 10, donde una cara completamente feliz representa 0 dolor y una cara con lágrimas, el peor dolor (10)(10,11).
El objetivo del presente estudio fue evaluar el control analgésico del uso de la bomba elastomérica epidural en pacientes sometidos a cirugías urológicas en el Instituto Nacional de Pediatría.
MATERIAL Y MéTODOS
Estudio observacional, descriptivo, retrospectivo y transversal. Se recolectó información de expedientes de pacientes de ambos sexos, menores de 10 años, sometidos a cirugía urológica entre agosto de 2021 y julio de 2022. Se excluyeron los expedientes de pacientes sometidos a dos cirugías urológicas previas (debido a una mayor sensibilidad en la zona quirúrgica), niños con algún problema psicomotor, trastorno del lenguaje o alguna incapacidad física o mental que les haya impedido referir su nivel de dolor, y expedientes de pacientes incompletos en tres o más variables del estudio o en la evaluación del dolor.
El análisis de los datos se realizó mediante la versión de prueba del programa IBM SPSS. Se obtuvieron medidas de tendencia central y de dispersión de acuerdo con la normalidad de las variables cuantitativas, y frecuencias y proporciones para las variables cualitativas.
RESULTADOS
Se recolectaron los datos de 75 pacientes, 49 hombres (65.3%) y 26 mujeres (34.6%), con una media de edad de 5.6 ± 2.4 años. Las cirugías a las que fueron sometidos son: pieloplastía (n = 20, 26.6 %), reimplante vesicoureteral ( n =18, 24.0%), varicocelectomía (n = 17, 22.6%), nefrectomía (n = 17, 22.0%), liberación de la unión ureteropiélica ( n = 1, 1.3%) y apendicovesicostomía (n = 2, 2.6%). El tiempo quirúrgico tuvo una mediana de 70 minutos [rango intercuartílico 45-81].
Mediante la escala de caras de Wong-Baker, se encontró una mediana de dolor de 2.3 [rango intercuartílico 2.1-2.8]; el máximo reportado fue de 4 en un paciente (1.3%). La necesidad de analgesia de emergencia se empleó en 10 pacientes (13.3%). Los fármacos empleados fueron analgésicos antiinflamatorios, principalmente paracetamol.
Entre los 10 pacientes en quienes se empleó analgesia de emergencia, en siete se usó únicamente una vez y en tres, dos veces. Las complicaciones secundarias al dolor fueron: un día extra de estancia hospitalaria para control del dolor en un paciente (1.3%), y la deambulación se retrasó en cuatro pacientes (5.2%).
DISCUSIóN
El manejo correcto del dolor en el paciente postquirúrgico es uno de los ejes de una mejor recuperación. En los niños, este manejo es aún más importante dado que, a diferencia de los adultos, muchos pacientes pediátricos se niegan a realizar cualquier actividad tolerando algún grado de dolor.
Las bombas elastoméricas han sido de utilidad en el control del dolor en el postoperatorio. En cirugía urológica cobran mayor importancia, dada la sensibilidad de las áreas intervenidas, como los genitales y la uretra.
En el presente estudio, se reunieron datos de 75 pacientes, principalmente hombres (algo esperado), todos menores de 10 años, y en quienes se empleó una bomba elastomérica posterior a una cirugía urológica.
Las cirugías con los porcentajes más altos fueron la pieloplastía, el reimplante vesicoureteral, la nefrectomía y la varicocelectomía; aunque en este sentido se cuenta con poca información epidemiológica mexicana, en el trabajo de Garibay y asociados se reportaron la nefrectomía, la pieloplastía y el reimplante vesicoureteral como las tres más frecuentes, algo que coincidió parcialmente con los resultados del presente estudio(2), si bien estos autores realizaron su trabajo únicamente en relación con cirugía robótica.
En la variable principal, el dolor, éste fue bajo en la mayoría de los pacientes, encontrando una mediana de 2.3 en una escala de 10 puntos; sólo un paciente experimentó un dolor más intenso que llegó al 4; estos resultados indican un buen control del dolor. Continuando sobre la misma línea, sólo 10 pacientes requirieron de analgesia de rescate, y en su mayoría sólo requirieron una dosis única de analgésicos no esteroideos; ningún paciente recibió o necesitó opioides.
Las complicaciones debidas al dolor también fueron poco frecuentes; solamente cinco pacientes experimentaron alguna, y en su mayoría fueron relacionadas con el retraso de la deambulación. Aunque no se estableció el tiempo que ésta se retrasó, se puede tomar como una complicación menor de la presencia de dolor.
Karkin y su equipo encontraron resultados similares a los del presente estudio: los pacientes en quienes se empleó una bomba versus en quienes se realizó infiltración local en el procedimiento, tuvieron un grado de dolor significativamente menor, tanto en el inmediato como hasta las 20 horas, y requirieron significativamente menos analgesia de rescate(12).
CONCLUSIóN
En los pacientes menores de 10 años, las cirugías más frecuentes fueron la pieloplastía, el reimplante vesicoureteral, la nefrectomía y la varicocelectomía.
El uso de bombas elastoméricas para el control del dolor mostró buenos resultados, con una mediana baja en el dolor postquirúrgico, una incidencia de necesidad de analgesia de rescate 10 pacientes; las complicaciones por dolor fueron mínimas, y la mayoría fueron relacionadas con la deambulación retrasada, por lo que el uso de bombas elastoméricas se considera eficaz y seguro en niños menores de 10 años.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
AFILIACIONES
1 Instituto Nacional de Pediatría. Ciudad de México, México.
ORCID:
2 0009-0007-5089-227X
3 0009-0009-2349-6954
4 0009-0008-7977-1153
CORRESPONDENCIA
Dra. Denisse Angélica Bremont-Panes. E-mail: debremont@hotmail.comRecibido: 25-02-2025. Aceptado: 02-03-2026