2026, Número 2
Adenocarcinoma gástrico difuso en una adolescente
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 21
Paginas: 82-86
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RESUMEN
Introducción: el adenocarcinoma gástrico (ACG) es raro en población pediátrica, donde representa menos de 0.1% de los casos. La baja incidencia e inespecificidad de los síntomas retrasan el diagnóstico. El objetivo de este reporte es describir un caso de una adolescente con ACG difuso. Descripción del caso: paciente femenina de 17 años con dolor abdominal, vómitos, pérdida de peso y estreñimiento. En estudios de imagen se evidenciaron lesiones hepáticas, engrosamiento gástrico difuso y masas ováricas bilaterales. La endoscopía con biopsia confirmó ACG difuso, pobremente cohesivo, con células en anillo de sello. Se confirmó metástasis hepática, peritoneal, ovárica bilateral –tipo Krukenberg–, así como cerebral. Requirió múltiples intervenciones quirúrgicas y manejo en terapia intensiva, sin embargo, en corto tiempo evolucionó a falla multiorgánica y falleció. Conclusiones: el ACG en la edad pediátrica constituye un reto diagnóstico y terapéutico. Este caso destaca la importancia de la sospecha temprana, como parte del diagnóstico diferencial en pacientes con síntomas gastrointestinales.ABREVIATURA:
- ACG = adenocarcinoma gástrico
INTRODUCCIóN
El adenocarcinoma gástrico (ACG) es una neoplasia maligna originada en las células glandulares de la mucosa gástrica.1 Aunque constituye una de las principales causas de cáncer gastrointestinal en adultos, su presentación en edad pediátrica es raro. En una serie publicada en el 2011, los pacientes pediátricos correspondieron al 0.11% de todos los casos registrados en un periodo de 18 años.2 En términos generales, el ACG primario representa aproximadamente el 0.05-0.1% de las neoplasias malignas que ocurren en la edad pediátrica, con una incidencia anual estimada menor de dos casos por millón.2,3
Hasta el momento, los factores de riesgo en niños y adolescentes no son claros,4 aunque se ha sugerido que podrían participar los aspectos genéticos o la infección por Helicobacter pylori.1,4
En la población pediátrica, las manifestaciones clínicas suelen ser inespecíficas y de evolución insidiosa. Los síntomas más reportados incluyen dolor abdominal y vómito persistente,5 además de hematemesis, melena, anemia y pérdida de peso. En casos avanzados puede presentarse distensión abdominal, ascitis o masa palpable cuando existe diseminación peritoneal.5,6
Se ha descrito que la mayoría de los pacientes pediátricos se diagnostican en estadios avanzados (III-IV), con alta frecuencia de metástasis ganglionares y a distancia.3,7 En el análisis del National Cancer Data Base, la mayoría de los tumores en pacientes menores de 21 años de edad eran pobremente diferenciados y en estadio IV al momento del diagnóstico.7 En consecuencia, el pronóstico se considera desfavorable, con supervivencia reportada entre tres y cinco meses, especialmente en enfermedad metastásica.8
El diagnóstico se establece mediante el análisis histopatológico a partir de biopsias tomadas por endoscopía.9 Utilizando la clasificación de Lauren, los ACG se dividen en los subtipos intestinal, difuso, mixto e indeterminado, los cuales difieren en morfología, epidemiología, genética, patrón de progresión y comportamiento clínico.10 En pediatría predominan los tumores poco cohesivos, particularmente del tipo difuso, con elevada proporción de células en anillo de sello.3 Este último se caracteriza por infiltración amplia de la pared gástrica que se asocia a mayor agresividad y peor desenlace clínico.
Dada su excepcional presentación en adolescentes, la inespecificidad de los síntomas iniciales y la elevada proporción de casos diagnosticados en etapas avanzadas, el ACG pediátrico constituye un reto diagnóstico. El objetivo del presente reporte es describir el caso de una adolescente con ACG difuso con diseminación extensa, incluyendo compromiso ovárico bilateral (tipo Krukenberg) y cerebral, a fin de contribuir a una mayor sensibilización de esta entidad clínica.
PRESENTACIóN DEL CASO
Paciente femenina de 17 años, con peso de 49 kg, talla de 157 cm; el índice de masa corporal (IMC) para la edad: -0.44 DE y talla/edad: -0.89 DE, que sugieren un estado nutricional adecuado. La paciente fue hospitalizada en una institución pediátrica privada de tercer nivel, ubicada en zona urbana.
Ingresó por un cuadro clínico de un día de evolución caracterizado por dolor abdominal localizado en mesogastrio e hipogastrio, irradiado a la región dorsal, acompañado de múltiples episodios de vómito. Al interrogatorio dirigido refirió pérdida de peso de aproximadamente 2 kg en los últimos dos meses y estreñimiento crónico, con deposiciones tipo Bristol 1, ocasionalmente dolorosas.
En la exploración física el abdomen era blando y depresible, pero doloroso a la palpación profunda en mesogastrio e hipogastrio, sin rebote. Los signos vitales eran normales.
Se realizó ecografía abdominal que evidenció hepatomegalia y lesiones sugestivas de metástasis, además de masas heterogéneas en ambos ovarios. Posteriormente, en tomografía de abdomen mostró que la hepatomegalia predominaba en lóbulo izquierdo, confirmando la presencia de múltiples lesiones hipodensas, con realce periférico, dispersas en el parénquima hepático (subcentimétricas hasta 37 mm, predominio en segmento VIII) (Figura 1, flechas amarillas), engrosamiento mural difuso de la pared gástrica (curvatura mayor y menor, fondo gástrico (Figura 1, flecha blanca), conglomerado ganglionar retroperitoneal, periaórtico e intercavoaórtico de hasta 50 × 38 mm, con efecto de masa sobre la vena cava inferior (Figura 2). Además se encontraron lesiones sólidas y quísticas de gran tamaño en ovario derecho y otra más pequeña en ovario izquierdo (Figura 3).
La paciente fue valorada por gastroenterología, realizándose endoscopía, dónde se identificó lesión exofítica en cuerpo y fondo gástrico de características neoplásicas, gastropatía hemorrágica difusa y gastropatía atrófica nodular antral (Figura 4). Mediante ecoendoscopía se tomó biopsia dirigida de hígado y estómago. Por histopatología se determinó que se trataba de ACG, con nidos de células epiteliales atípicas, algunas en "anillo de sello", con estroma colagenoso y cambios desmoplásicos (Figura 5).
Posteriormente, la paciente presentó deterioro clínico con taquicardia, taquipnea, desaturación, palidez, distensión abdominal y somnolencia; se sospechó hemoperitoneo, por lo que fue trasladada a unidad de cuidados intensivos. Se procedió a realizar primera laparotomía exploratoria, encontrando hemoperitoneo de 5,000 mL, ruptura tumoral ovárica bilateral con sangrado activo, laceración hepática y metástasis de colon. Se efectuó salpingooforectomía bilateral y resección de tumor ovárico. Durante el postoperatorio desarrolló dehiscencia de suturas y distensión abdominal, por lo que se practicó una segunda laparotomía; se drenaron 2,000 mL de líquido serohemático y se identificaron múltiples metástasis en hígado y bazo, colocando sistema VAC. Una tercera cirugía se realizó cinco días después para retirar VAC y llevar a cabo lavado de cavidad. Posteriormente por evisceración e hipertensión abdominal se realizó lavado peritoneal y colocación de nuevo sistema VAC. Finalmente, en un quinto procedimiento hubo cambio de VAC.
Desde la primera cirugía, la paciente permaneció críticamente inestable, con requerimiento de ventilación mecánica invasiva y de vasopresores. Por presencia de signos de encefalopatía, una tomografía de cráneo reveló múltiples lesiones hiperdensas redondeadas en regiones corticales frontal, parietal y temporal bilaterales, con edema perilesional, compatibles con metástasis cerebrales (Figura 6).
A pesar del manejo multidisciplinario que incluyó oncología pediátrica, cirugía pediátrica, cuidados intensivos, la paciente continuó con evolución desfavorable, falleciendo por falla multiorgánica.
DISCUSIóN
El ACG en edad pediátrica es una entidad rara,3 pero cuando se detecta, los pacientes se encuentran en estadios avanzados.7 Se ha descrito asociación genética, como el cáncer gástrico difuso hereditario por mutaciones en CDH1 y CTNNA1,11 así como su relación con síndromes de Li-Fraumeni, Lynch y poliposis hereditarias,12 pero también con la infección por Helicobacter pylori.13
En pediatría, las manifestaciones clínicas son inespecíficas —dolor abdominal, vómitos, pérdida de peso, anemia o sangrado digestivo— y pueden incluir ascitis o síntomas derivados de metástasis.14-16 En el momento del diagnóstico, en más de la mitad de los pacientes ya existen metástasis ganglionares y a distancia.3,9 La diseminación suele comprometer peritoneo, hígado, pulmón y hueso.3,14 Las metástasis ováricas, generalmente bilaterales, asociadas al subtipo difuso se denominan tumores de Krukenberg, representando enfermedad avanzada y de mal pronóstico como en el presente caso.17
El diagnóstico se basa en la confirmación por histopatología a partir de las biopsias tomadas por endoscopía digestiva.18 En general, predominan los adenocarcinomas poco cohesivos, especialmente el subtipo difuso,3,10 caracterizado por células en anillo de sello, infiltración estromal, lo cual es más frecuente en pacientes jóvenes y mujeres.19,20
El tratamiento depende del estadio; la resección quirúrgica ofrece la única posibilidad curativa, aunque la mayoría de los pacientes pediátricos no son candidatos por enfermedad metastásica.9 En estadio IV, la quimioterapia paliativa constituye la principal estrategia. En adultos se han incorporado terapias dirigidas e inmunoterapia, pero hay muy poca experiencia en niños.9,21 La supervivencia global en pediatría es baja, especialmente en enfermedad avanzada.7
Esperamos que este caso aporte elementos clínicos para considerar el ACG dentro del diagnóstico diferencial en adolescentes con síntomas abdominales persistentes, con el fin de favorecer un diagnóstico más oportuno.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
Shitara K, Van Cutsem E, Bang YJ, Fuchs C, Wyrwicz L, Lee KW et al. Efficacy and safety of pembrolizumab or pembrolizumab plus chemotherapy vs chemotherapy alone for patients with advanced gastric or gastroesophageal junction adenocarcinoma: the KEYNOTE-062 randomized clinical trial. JAMA Oncol. 2020; 6(10): 1571-1580.
AFILIACIONES
1 Pediatría, Universidad Libre, Seccional Cali, Colombia; Grupo de Investigación en Pediatría (GRINPED), Cali, Colombia
2 Servicio Cirugía Pediátrica. Hospital Infantil Los Ángeles de Pasto, Colombia.
CORRESPONDENCIA
María Carolina Florez-Polo. E-mail: carolinaflorez15@gmail.com, mariac-florezp@unilibre.edu.coRecibido: 18/12/2025. Aceptado: 24/02/2026