2026, Número 3
Rev Fac Med UNAM 2026; 69 (3)
Signo radiológico de la manzana mordida asociado a cáncer de colon
Maldonado LI, Lozano PHA, Rodríguez MCA, Reyes EC
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 13
Paginas: 23-27
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RESUMEN
El signo radiológico de la manzana mordida se reportó inicialmente como signo en “anillo de servilleta” en los primeros enemas opacos con contraste de subnitrato de bismuto a finales del siglo XIX. Adquirió relevancia en medicina por ser un indicativo de la disminución de la luz intestinal, mostrando una estenosis filiforme anular con bordes irregulares debido a una lesión que provoca un engrosamiento de la pared del colon. Dicha imagen radiográfica revela pérdida del diámetro circunferencial de un breve segmento del colon, de inicio inesperado, rápido e irregular, con asimetría del relieve mucoso en el segmento afectado, y termina de forma abrupta con la recuperación del calibre y del relieve mucoso intestinal1. Actualmente, el procedimiento de colon por enema utiliza aire y bario como contrastes; ofrece una sensibilidad del 96% y una especificidad del 98% para detectar obstrucciones de colon; no obstante, está contraindicado si hay sospecha de sangrado activo.El signo de la manzana mordida no es una imagen específica; sin embargo, suele corresponder a tumoraciones malignas en etapas avanzadas1. El proceso neoplásico más frecuente del tubo digestivo es el adenocarcinoma de colon, y el 50% se presenta en rectosigmoides3. Existen varios factores de riesgo, pero resalta la presencia de pólipos adenomatosos. Debido a que los cánceres de colon son responsables del 60 al 70% de las oclusiones cólicas, debe realizarse un diagnóstico diferencial y una correlación clínica adecuada para su oportuna intervención
. El diagnóstico de la oclusión intestinal es clínico y se manifiesta por la interrupción de la evacuación de heces y meteorismo, previos a la emesis5. Al realizar la exploración física, se observa un abdomen meteorizado, blando, depresible y sin signos de irritación peritoneal. Ante la sospecha de oclusión secundaria a lesión tumoral, se recomienda realizar una tomografía computarizada toracoabdominopélvica con y sin administración de contraste yodado.
Aunque el signo de la manzana mordida es un hallazgo clásico descrito en estudios contrastados baritados, la tomografía computarizada ha desplazado a los enemas de bario y ha adquirido mayor relevancia clínica debido a su mayor precisión diagnóstica para adenomas y cáncer colorrectal7. Asimismo, permite la localización de la lesión tumoral, la valoración de la extensión tumoral mediante la detección de metástasis hepáticas, pulmonares y carcinomatosis peritoneal, así como la visualización de posibles complicaciones, como dilatación del intestino delgado, abscesos, perforación, peritonitis e isquemia digestiva proximal8.
El tratamiento quirúrgico se precisará de acuerdo con el estado general del paciente, el estudio oncológico de la enfermedad, la extensión del cáncer y la localización del tumor; este debe abordar la oclusión, que representa una urgencia quirúrgica, y posteriormente proponer el tratamiento del cáncer cuando sea posible1.
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