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Revista Mexicana de Cirugía Endoscópica

ISSN 1665-2576 (Impreso)
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2026, Número 3-4

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Rev Mex Cir Endoscop 2026; 27 (3-4)


Mioma intraligamentario enmascarado como un quiste de ovario, un gran reto quirúrgico en paciente joven. Reporte de caso

Zárate-Flores, Meztli A1,3; García-Murillo, Ingrid M2,4; Perea-Espinosa, Emiliano2,5
Texto completo Cómo citar este artículo 10.35366/124123

DOI

DOI: 10.35366/124123
URL: https://dx.doi.org/10.35366/124123
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Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 7
Paginas: 101-105
Archivo PDF: 1481.35 Kb.


PALABRAS CLAVE

leiomioma, quiste de ovario, fertilidad, cirugía laparoscópica, caso clínico.

RESUMEN

Introducción: los leiomiomas son los tumores benignos más comunes del útero, presentándose con mayor frecuencia en mujeres en edad reproductiva. Los signos y síntomas asociados dependen del tipo y la ubicación dentro del útero. Los miomas intraligamentarios son un subtipo poco común y pueden ser asintomáticos; sin embargo, también pueden presentar síntomas inespecíficos y aparecer en las imágenes como sugestivos de un tumor anexial. Caso clínico: paciente de 27 años, presentó sangrado uterino anormal, dolor opresivo en la fosa iliaca derecha y dispareunia de reciente inicio. No experimentó alivio con analgésicos, por lo que acudió a una evaluación ginecológica. La ecografía endovaginal reveló un ovario derecho agrandado. Diagnóstico principal: durante la laparoscopía operatoria, se identificó y extirpó un tumor intraligamentario derecho compatible con un mioma de 6 centímetros. Conclusiones: el sangrado uterino anormal y el dolor pélvico son las principales razones por las que las mujeres en edad reproductiva acuden a consulta ginecológica. Entre las principales causas se encuentran las masas anexiales y los miomas uterinos. Ambas afecciones pueden presentarse con signos y síntomas similares; por lo tanto, es importante realizar estudios diagnósticos adicionales y considerar la laparoscopía diagnóstica y terapéutica, como se realizó en este caso.



INTRODUCCIóN

Los leiomiomas, también denominados miomas o fibromas, son los tumores benignos más frecuentes del aparato reproductor femenino, con una prevalencia de hasta el 60%. Ocurren con mayor frecuencia entre los 35 y 50 años. Se asocian de manera significativa con antecedentes genéticos y con el tabaquismo.1 Clínicamente, las pacientes presentan sintomatología como sangrado uterino anormal, anemia, dolor pélvico y síntomas por compresión de órganos adyacentes; la ecografía transvaginal constituye el método diagnóstico inicial de elección.2

Los miomas intraligamentarios representan un subtipo menos frecuente, el cual puede ser asintomático o manifestarse con síntomas urinarios o abdominales secundarios a efecto compresivo, distinguiéndose por características específicas de ecogenicidad y vascularización en el ultrasonido.3 La miomectomía por vía laparoscópica o abierta es el tratamiento de elección en mujeres jóvenes con deseo de conservación uterina.2 En el caso de los miomas intraligamentarios, la proximidad a estructuras como el uréter y la arteria uterina incrementa la complejidad de la técnica quirúrgica, requiriendo planificación meticulosa y experiencia en técnicas avanzadas.2

El objetivo del presente reporte es conocer la presentación clínica del mioma intraligamentario, así como los desafíos asociados a su diagnóstico y el tratamiento quirúrgico.



PRESENTACIóN DEL CASO

Mujer de 27 años que inició con hemorragia uterina anormal, manifestada por hipermenorrea y dismenorrea, además de dolor opresivo en fosa iliaca derecha y dispareunia de reciente aparición. No presentó mejoría con analgésicos, por lo que acudió a valoración ginecológica.

Como antecedente de importancia refirió únicamente tabaquismo positivo durante 10 años a razón de 40 cigarrillos por semana, actualmente suspendido, y alergia a la penicilina. Negó antecedentes quirúrgicos, traumáticos y transfusionales. A la exploración física se observó índice de masa corporal de 20 kg/m2. Al tacto bimanual se identificó a nexo derecho aumentado de tamaño, con dolor a la movilización y fondo de saco abombado. A pesar del índice de masa corporal que presentaba la paciente, no se logró palpar masa abdominal.

El ultrasonido endovaginal mostró un útero de morfología regular y tamaño acorde a la edad (Figura 1). En el protocolo de estudio para tumor a nexial se solicitaron marcadores tumorales, encontrándose elevación aislada de CA 125 (46.2 UI/mL).

Se programó cistectomía laparoscópica con diagnóstico preoperatorio de tumor a nexial derecho de origen indeterminado. A la revisión de la cavidad pélvica se observaron útero, salpinges y ovarios con características normales. Se identificó un aumento de volumen en el ligamento ancho derecho que ejercía presión sobre la cara anterior del útero (Figura 2A). Tras la disección del peritoneo, se evidenció un tumor blanco nacarado, fibroso, de consistencia firme, de aproximadamente 6 cm, compatible con mioma intraligamentario. Se realizó la disección con precaución por la cercanía al uréter y a la arteria uterina, logrando su extracción por morcelación, sin complicaciones (Figura 2B). Como hallazgo adicional se identificaron tres focos endometriósicos, los cuales fueron cauterizados. La pieza quirúrgica fue enviada a estudio histopatológico (Figura 3).

La evolución posoperatoria fue satisfactoria, con egreso al día siguiente. En la revisión a los siete días, la paciente se encontraba sin complicaciones. Con base en el hallazgo transoperatorio de endometriosis, se indicó tratamiento con progestágeno continuo por vía oral durante seis meses. En la última consulta de seguimiento, la paciente permanecía asintomática, sin dismenorrea ni datos de hemorragia uterina anormal.



DISCUSIóN

Los leiomiomas uterinos son los tumores pélvicos benignos más comunes, con una prevalencia de hasta 60% en mujeres en edad reproductiva.1 Su aparición se correlaciona positivamente con la edad, alcanzando su máxima frecuencia hacia los 50 años, siendo más frecuentes en mujeres en etapa premenopáusica y mayores de 40 años; respecto a nuestra paciente, su edad se encuentra fuera del rango de edad reportado. En adolescentes, su presentación se asocia principalmente a factores genéticos, como la translocación de los cromosomas 12 y 14, descrita como factor de riesgo para su desarrollo. La predisposición genética es considerada el segundo factor principal, ya que los antecedentes familiares de leiomiomas aumentan significativamente la probabilidad de su aparición.4

El tabaquismo también se ha propuesto como factor de riesgo, debido a sus efectos sobre el metabolismo de los estrógenos y la proliferación celular, ya que se ha observado una disminución de los niveles totales de estrógenos y un cambio en el patrón de metabolitos, favoreciendo la 2- y 4-hidroxilación sobre la 16-hidroxilación, lo que reduce la formación de metabolitos estrogénicos más potentes y aumenta la producción de catecolestrógenos, especialmente 2-hidroxiestrona y 4-hidroxiestrona, generando especies reactivas de oxígeno y aductos de ADN, los cuales contribuyen al daño genético y a la proliferación celular aberrante en tejidos sensibles a estrógenos.5 Sin embargo, la evidencia epidemiológica actual no respalda que el tabaquismo actúe como factor de riesgo directo para el desarrollo de leiomiomas uterinos, sobre todo en pacientes que han fumado durante un tiempo más prolongado, como lo reportado por nuestra paciente, a pesar de sus efectos conocidos.6 Dichos hallazgos no deben de interpretarse como un método de prevención, sino como información relevante que permite entender mejor esta patología.

Los síntomas de los leiomiomas incluyen hipermenorrea, anemia, fatiga, sensación de presión pélvica, dolor pélvico, dispareunia y manifestaciones secundarias a la compresión de estructuras vecinas como vejiga e intestino.2 En el caso de los miomas intraligamentarios, que representan entre el 6 y 10% de todos los miomas uterinos,1 pueden cursar de forma asintomática o presentarse con síntomas como poliuria y la presencia de una masa abdominal palpable, en ocasiones dolorosa. Las características ecográficas específicas, como ecogenicidad no uniforme y mayor vascularización respecto a otros subtipos, pueden ser determinantes para establecer el diagnóstico.3 El debut de la patología en nuestra paciente joven, en edad fértil, incluyó varios de los síntomas descritos, sin embargo, la exploración física y los estudios de apoyo diagnósticos, como el ultrasonido y el incremento del marcador tumoral CA 125, sugirieron que se trataba de un tumor a nexial que, aunque sabemos no es exclusivo del tumor ovárico, generó una alta sospecha clínica.

El manejo de un mioma intraligamentario puede ser médico, quirúrgico o expectante, dependiendo de los síntomas, su tamaño, su localización y el deseo de preservar la fertilidad. Entre las opciones médicas se incluyen agentes hormonales como los análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) y dispositivos intrauterinos con levonorgestrel. La miomectomía por vía laparoscópica o abierta es el tratamiento de elección para mujeres en edad fértil que desean preservar el útero; dicha opción fue la elegida para nuestra paciente, dada su edad y las condiciones bajo las cuales se dio el diagnóstico. La embolización de arterias uterinas es una alternativa válida para pacientes con comorbilidades o que rechazan la cirugía.2

La intervención quirúrgica representa un desafío importante debido a la cercanía con estructuras pélvicas críticas. La laparoscopía ofrece beneficios significativos en términos de recuperación y estancia hospitalaria,2 tal y como se documentó con nuestra paciente, cuya estancia hospitalaria fue de un día y sin reporte de complicaciones una semana después de la intervención.

En el caso de esta paciente, el diagnóstico preoperatorio y los hallazgos transquirúrgicos no coincidieron, por lo que fue necesario adecuar la técnica quirúrgica planeada, resultando en un gran reto transquirúrgico. Al tratarse de un tumor ovárico de comportamiento incierto que puede comprometer la función reproductiva y la calidad de vida, se estableció la indicación de realizar un diagnóstico y tratamiento oportuno, así como de preservar la fertilidad. Una vez realizado el diagnóstico transoperatorio de mioma intraligamentario y al tratarse de una cirugía técnicamente compleja, se realizaron estrategias específicas que permitieron minimizar las complicaciones. Esto nos indica la importancia de individualizar el manejo según las características clínicas y quirúrgicas de cada caso.7



CONCLUSIONES

La evolución clínica y quirúrgica del presente caso muestra que los miomas intraligamentarios, aunque infrecuentes y de presentación inespecífica, pueden simular patología a nexial y representar un desafío diagnóstico incluso con estudios de imagen y marcadores tumorales. La identificación transoperatoria del tumor y su relación estrecha con estructuras pélvicas críticas subraya la importancia de una planificación quirúrgica flexible, la capacidad de modificar la estrategia inicial y la experiencia en técnicas de mínima invasión para garantizar un abordaje seguro. La resolución exitosa sin complicaciones evidencia el valor de un enfoque individualizado, orientado a preservar la fertilidad y optimizar la calidad de vida en mujeres jóvenes. Este caso refuerza la necesidad de mantener un alto índice de sospecha ante presentaciones atípicas y de considerar los miomas intraligamentarios dentro del diagnóstico diferencial de masas pélvicas complejas.



AGRADECIMIENTOS

Agradecemos a la paciente su autorización para la presentación de este caso clínico.


REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)

  1. Stewart EA, Laughlin-Tommaso SK. Uterine fibroids. N Engl J Med. 2024; 391: 1721-1733.

  2. Rice KE, Secrist JR, Woodrow EL, Hallock LM, Neal JL. Etiology, diagnosis, and management of uterine leiomyomas. J Midwifery Womens Health. 2012; 57: 241-247.

  3. Ambrosio M, Raimondo D, Savelli L, Salucci P, Arena A, Borghese G et al. Transvaginal ultrasound and Doppler features of intraligamental myomas. J Ultrasound Med. 2020; 39: 1253-1259.

  4. Khan NH, McNally R, Kim JJ, Wei JJ. Racial disparity in uterine leiomyoma: new insights of genetic and environmental burden in myometrial cells. Mol Hum Reprod. 2024; 30: gaae004.

  5. Gu F, Caporaso NE, Schairer C, Fortner RT, Xu X, Hankinson SE et al. Urinary concentrations of estrogens and estrogen metabolites and smoking in caucasian women. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev. 2013; 22: 58-68.

  6. Wesselink AK, Wegienka G, Coleman CM, Geller RJ, Harmon QE, Upson K et al. A prospective ultrasound study of cigarette smoking and uterine leiomyomata incidence and growth. Am J Obstet Gynecol. 2023; 229: 151.e1-151.e8.

  7. Wang S, Wang D, Zhao F. A combination of two novel ligation techniques for complicated laparoscopic intraligamental myomectomy. Fertil Steril. 2022; 118: 207-209.



AFILIACIONES

1 Departamento de Ginecología y Obstetricia, Hospital Ángeles Lindavista. CDMX, México.

2 Enseñanza Médica, Hospital Ángeles Lindavista. CDMX, México.
ORCID:

3 0009-0009-8835-8325

4 0000-0001-9772-7465

5 0009-0000-2172-054X



CORRESPONDENCIA

Dra. Meztli A Zárate-Flores. E-mail: drameztli.zarate@gmail.com




Recibido: 10/02/2026. Aceptado: 08/07/2026.

Figura 1
Figura 2
Figura 3
CC BY-NC-ND

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