2026, Número 1
Manejo exitoso de fractura mandibular conminuta mediante bloqueo intermaxilar: reporte de caso
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 8
Paginas: 37-41
Archivo PDF: 1252.88 Kb.
RESUMEN
Introducción: las fracturas mandibulares conminutas son lesiones complejas caracterizadas por múltiples fragmentos óseos y elevado riesgo de necrosis, infección y pseudoartrosis. El manejo convencional mediante reducción abierta implica intervención quirúrgica intensa, lo cual puede comprometer la vascularización perióstica. Presentación del caso: se presenta el caso de un varón de 53 años con fractura conminuta de ángulo y rama mandibular, manejada conservadoramente mediante bloqueo intermaxilar (BIM). Se efectuaron controles mensuales durante cinco meses, además de una tomografía computarizada (TAC) a los cuatro meses. Los controles clínicos mensuales demostraron estabilidad funcional, sin signos de infección. La tomografía postratamiento confirmó consolidación ósea y realineación adecuada. Se evidenció persistencia de anestesia del nervio mentoniano. Tras cuatro meses, se retiró el BIM y se dio de alta un mes después. Conclusión: este reporte ilustra que, en ciertos pacientes con fracturas mandibulares conminutas, el manejo conservador puede ofrecer consolidación satisfactoria, preservando la vascularización y evitando morbilidad inherente a la cirugía abierta. Dada la escasez de casos similares en la literatura, este caso aporta evidencia clínica valiosa al debate terapéutico.INTRODUCCIóN
Las fracturas mandibulares representan aproximadamente entre el 5 y 7% de los traumatismos en la región maxilofacial.1 Dentro de esta clasificación, las fracturas conminutas se caracterizan por la presencia de múltiples líneas de fractura que fragmentan la mandíbula en varios segmentos óseos pequeños en una misma región.1
Este tipo de fracturas constituyen un desafío clínico relevante debido a la marcada inestabilidad de los fragmentos, la complejidad en el manejo de los tejidos blandos y el mayor riesgo de complicaciones como infección, dehiscencia o necrosis ósea.1,2 La pérdida de continuidad y la desvitalización de fragmentos por interrupción del aporte vascular dificultan la consolidación ósea y aumentan el riesgo de osteomielitis y pseudoartrosis.3,4
El tratamiento convencional descrito en la literatura consiste en la reducción abierta, ya sea mediante abordaje intraoral o extraoral, accediendo al hueso por elevación del periostio para permitir la fijación con sistemas de osteosíntesis.2,5 Sin embargo, este enfoque puede comprometer la vascularización ósea, afectando potencialmente la viabilidad de los fragmentos y el pronóstico postoperatorio.3,4 Además, la manipulación extensa de los tejidos blandos y la desinserción perióstica interfieren con la llegada de nutrientes y células osteogénicas, lo que incrementa el riesgo de necrosis, exposición del material y pérdida de segmentos óseos.3,6
En algunos casos seleccionados, el manejo conservador mediante bloqueo intermaxilar (BIM) puede constituir una alternativa terapéutica válida. Esta opción es especialmente relevante cuando se busca preservar la vascularización perióstica, minimizar el trauma quirúrgico o cuando el estado general del paciente contraindica una intervención invasiva.2,4 La selección adecuada de pacientes depende de múltiples factores como el estado sistémico del paciente, el grado de desplazamiento, la estabilidad relativa de los fragmentos, la ausencia de compromiso funcional severo o de tejidos blandos extensos, la capacidad de cooperación del paciente y la factibilidad de un seguimiento a largo plazo.2,3
Este reporte describe el manejo exitoso de una fractura conminuta de ángulo y rama mandibular mediante tratamiento conservador con bloqueo intermaxilar (BIM), sin necesidad de intervención quirúrgica. Su objetivo es presentar esta alternativa terapéutica en casos de difícil resolución y acceso.
PRESENTACIóN DE CASO
Paciente de 53 años de edad, funcionario público, sin antecedentes mórbidos relevantes, sufre un impacto por proyectil balístico durante el ejercicio de sus funciones laborales (Figura 1). Al ingreso, la tomografía computarizada (TAC) revela una fractura conminuta y desplazada que compromete el ángulo y la rama mandibular izquierda (Figura 2).
Se decidió realizar tratamiento conservador mediante bloqueo intermaxilar (BIM) bajo anestesia general. El procedimiento se realizó en pabellón, con manejo de vía aérea mediante traqueotomía y monitorización estándar. Se efectuó antisepsia cutánea y oral, seguida de infiltración con anestesia local en los sectores maxilar y mandibular. A continuación, se instalaron arcos de Erich en maxilar y mandíbula, fijados mediante alambre de 0.8 mm, logrando adecuada estabilidad y extensión (Figura 3A). Posteriormente, se exploró el conducto de Stenon izquierdo con cánula lagrimal, comprobando permeabilidad y drenaje salival normales. La herida geniana izquierda fue examinada, debridada y lavada con suero fisiológico (Figura 3B-C). Se identificó y trató una fístula cutánea asociada, realizando plastia de la herida mediante incisión con bisturí frío y cierre por planos, utilizando sutura absorbible (Vicryl 5-0) en planos profundos y sutura no absorbible (Prolene 6-0) en piel (Figura 3D). Además, se infiltraron 50 unidades de toxina botulínica tipo A en la glándula parótida izquierda, distribuidas en cinco puntos, con el objetivo de prevenir la formación de fístulas salivales cutáneas (Figura 3E).
El procedimiento transcurrió sin incidentes. El paciente fue trasladado a recuperación en ventilación espontánea, extubado, con cánula de traqueotomía y hemodinámicamente estable.
Durante el periodo postoperatorio, el paciente se mantuvo con bloqueo con elásticos (Figura 4) y fue evaluado mensualmente mediante controles clínicos, en los cuales se registró la evolución de la sintomatología, la dinámica mandibular y el estado general. La evolución fue favorable, sin signos de infección ni complicaciones funcionales mayores, aunque persistió la anestesia del nervio mentoniano izquierdo.
El bloqueo intermaxilar se mantuvo durante cuatro meses. Finalizado este periodo, se realizó control imagenológico mediante una nueva tomografía computarizada, la cual confirmó la acción del periostio en la reposición favorable de los fragmentos fracturados (Figura 5). Se procedió entonces al retiro del BIM y, tras un mes de seguimiento adicional, el paciente fue dado de alta.
DISCUSIóN
Las fracturas conminutas representan un desafío terapéutico significativo, ya que implican pérdida de continuidad ósea y presencia de múltiples fragmentos. Tradicionalmente, estas lesiones se han manejado mediante reducción abierta y fijación interna rígida.5 No obstante, este enfoque quirúrgico puede aumentar la morbilidad debido a la manipulación extensa de tejidos y la desinserción del periostio, lo cual interrumpe el aporte vascular, la llegada de nutrientes y la respuesta inmunológica local, incrementando el riesgo de necrosis, infección y pérdida de segmentos óseos.3,4
En el caso presentado, se optó por un manejo conservador mediante bloqueo intermaxilar con arcos de Erich, lo que permitió una consolidación ósea secundaria. Este tipo de consolidación ocurre cuando los segmentos óseos se colocan en aproximación y se estabilizan, permitiendo cierto grado de micromovimiento.1 Este enfoque no invasivo evita la desperiostización de los fragmentos, preservando el suministro vascular ya comprometido por el trauma inicial.2,4
El periostio conserva su potencial biológico, proporcionando células osteoblásticas y nutrientes esenciales para la regeneración ósea.3,6 Además, se ha descrito su capacidad dinámica de contracción progresiva, que contribuye al reposicionamiento espontáneo de fragmentos óseos, favoreciendo la recuperación anatómica y funcional, sin necesidad de reducción abierta.7
La evolución clínica del paciente fue favorable, con adecuada consolidación ósea evidenciada por tomografía, ausencia de signos infecciosos y buena funcionalidad mandibular, aunque persistió hipoestesia del nervio mentoniano izquierdo. Estos resultados refuerzan la validez del enfoque conservador en casos bien seleccionados, especialmente cuando la estabilidad relativa de los fragmentos y el estado sistémico del paciente lo permiten.2
Comparado con la literatura, existen escasos reportes que describan resultados exitosos del tratamiento conservador en fracturas mandibulares conminutas. La mayoría de las publicaciones disponibles priorizan la reducción abierta con fijación rígida como manejo estándar. Sin embargo, algunas revisiones, como las de Abreu y su equipo2 y Koshy y su equipo1 discuten los riesgos asociados al abordaje quirúrgico tradicional y enfatizan la necesidad de individualizar la estrategia terapéutica según la estabilidad de los fragmentos, el compromiso vascular y los principios biológicos de cicatrización ósea. Aunque estas revisiones no reportan casos tratados exclusivamente con bloqueo intermaxilar, refuerzan la idea de que, en contextos seleccionados, un manejo no invasivo puede considerarse una opción válida.
Cabe señalar que, tras una revisión exhaustiva de la literatura, no se identificaron otros reportes recientes de manejo conservador exitoso de fracturas mandibulares conminutas exclusivamente mediante BIM, sin cirugía. Este hecho subraya la escasez de evidencia clínica disponible y resalta el valor del presente caso como aporte a la discusión terapéutica en situaciones complejas, donde la cirugía puede no ser viable o incluso contraproducente.
Por otro lado, el uso complementario de toxina botulínica tipo A en la glándula parótida fue una medida eficaz para prevenir complicaciones salivales en el contexto de una herida penetrante en la región geniana, donde existe riesgo de formación de fístulas cutáneas.8
CONCLUSIóN
Este caso subraya la relevancia de respetar los principios biológicos de la cicatrización ósea, priorizando la preservación de la vascularización y minimizando la manipulación quirúrgica. Esto permite obtener resultados clínicos satisfactorios, con menor morbilidad y buena restauración funcional en fracturas conminutas mandibulares complejas.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
Vargas I, Gutiérrez F, Navia E, González LE, Pedemonte C, Olivera PC. Estabilización y fijación de fracturas dentoalveolares asociadas a fracturas faciales mediante osteosíntesis transmucosa. A propósito de dos casos. Rev Esp Cir Oral Maxilofac. 2020; 42 (3): 127-131. doi: 10.20986/recom.2020.1045/2019.
AFILIACIONES
1 Hospital Clínico Mutual de Seguridad, Cámara de la Construcción Chilena, Santiago, Chile.
2 Residente de Cirugía Maxilofacial, Universidad de los Andes.
3 Residente de Cirugía Maxilofacial, Universidad de Chile.
4 Cirujano Dentista, Universidad de Chile.
5 Residente de Cirugía Maxilofacial, Universidad del Desarrollo.
6 Especialista en Cirugía y Traumatología Bucal y Maxilofacial de la Universidad de Chile, staff de Servicio Maxilofacial.
CORRESPONDENCIA
Araceli Chamorro Vega. E-mail: apchamorro@miuandes.clRecibido: 28/08/2025. Aceptado: 09/10/2025