2026, Número 1
Celulitis preseptal y cerebritis como complicaciones de pansinusitis
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 20
Paginas: 27-31
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RESUMEN
Introducción: la pansinusitis puede llevar a complicaciones orbitarias e intracraneales que son infrecuentes, pero pueden ser graves. Presentación del caso: adolescente masculino de 13 años, previamente sano, quien consultó por cefalea frontal persistente y tres días de fiebre, después presentó edema y eritema palpebral izquierdo. Por estudios de imagen se diagnosticó celulitis preseptal, secundaria a pansinusitis. Al quinto día de hospitalización, a pesar del manejo antibiótico inicial, presentó crisis convulsiva focal motora y alteración del estado de conciencia. Por resonancia magnética se identificó cerebritis frontal izquierda, instaurando terapia antimicrobiana de amplio espectro y anticonvulsivante. Además, se realizó intervención quirúrgica endoscópica de los senos paranasales. Completó cuatro semanas de antibioticoterapia con adecuada evolución clínica y sin secuelas neurológicas. Conclusiones: este caso expone la importancia de detectar las complicaciones de la sinusitis, así como la necesidad de un abordaje multidisciplinario para mejorar el pronóstico de estos pacientes.INTRODUCCIóN
Se estima que alrededor de 7.5% de las infecciones del tracto respiratorio superior corresponde a sinusitis, la cual consiste en una inflamación de la mucosa que recubre los senos paranasales y puede ser de origen viral o bacteriano, esta última requiere terapia antibiótica para su manejo.1,2 La sinusitis se clasifica según su tiempo de evolución: aguda si es menor de 12 semanas y crónica cuando los síntomas sobrepasan este tiempo.3
Las complicaciones de las sinusitis son poco frecuentes, y se clasifican en orbitarias e intracraneales, siendo las primeras las más comunes.4 La celulitis preseptal es la forma más leve de afectación orbitaria y se define como la inflamación de los tejidos blandos por delante del septum orbitario, la cual ocurre generalmente por extensión de una infección de los senos etmoidales y maxilares, por contigüidad.5 Por su parte, las complicaciones intracraneales son graves pero infrecuentes;6 la cerebritis es una etapa precoz de la infección del parénquima cerebral caracterizada por inflamación local, edema y congestión vascular, que puede evolucionar a absceso cerebral. Por lo general, la propagación también se produce por contigüidad desde los senos paranasales, en especial del seno frontal.6
La tomografía de senos paranasales ayuda a confirmar los procesos infecciosos, particularmente cuando hay compromiso inflamatorio de varios senos paranasales, pero también para identificar complicaciones orbitarias o intracraneales.7 Mientras que la resonancia magnética es superior para detectar complicaciones intracraneales tempranas como la cerebritis.8
Se han publicado diferentes artículos sobre las complicaciones orbitarias e intracraneales secundarias a la sinusitis en la población pediátrica, pero la mayoría son de series de casos en Europa y los EE. UU., pero hay pocos reportes en Latinoamérica. El objetivo del presente artículo es describir a un paciente adolescente que presentó celulitis preseptal y cerebritis secundaria a pansinusitis con el fin de aumentar su reconocimiento temprano y el manejo oportuno.
PRESENTACIóN DEL CASO
Paciente masculino de 13 años de edad, sin antecedentes de importancia, que ingresa al Servicio de Urgencias de un hospital de tercer nivel de la ciudad de Cartagena, Colombia, por cuadro clínico de tres días de evolución caracterizado por cefalea de predominio frontal, de intensidad progresiva, asociada a fiebre de hasta 38.5 °C. Se negaron síntomas respiratorios, como rinorrea, congestión nasal o tos, así como cuadros recientes de infecciones respiratorias. Posterior a la cefalea y fiebre se presentó edema y eritema palpebral izquierdo. Contaba con esquema de vacunación completo para su edad de acuerdo con el programa ampliado de inmunizaciones de Colombia, incluyendo vacunación antineumocócica.
Al examen físico, se evidenció edema y eritema palpebral de predominio superior izquierdo, apertura ocular parcial, escasa secreción, sin inyección conjuntival, movimientos oculares conservados, pupilas normorreactivas a la luz, ausencia de proptosis, diplopía o compromiso visual. No se identificaron traumatismos ni lesiones cutáneas en área facial. A nivel nutricional el paciente presentó peso de 72 kg y talla de 175 cm, con índice de masa corporal compatible con sobrepeso.
Los estudios de laboratorio iniciales evidenciaron reactantes de fase aguda elevados. Ante la sospecha clínica de celulitis preseptal, el paciente fue valorado por el servicio de oftalmología, quienes confirmaron el diagnóstico clínico. Se solicitó tomografía de órbitas, que mostró músculos extraoculares de recorrido y morfología conservados, con edema preseptal orbitario izquierdo (Figura 1). En la visualización de senos paranasales se identificó ocupación por secreciones de los senos frontales y etmoidales, así como engrosamiento mucoso de ambos senos maxilares y del seno esfenoidal; estos hallazgos fueron compatibles con pansinusitis (Figura 2).
El Servicio de Neurología consideró que el paciente presentaba celulitis preseptal asociada a pansinusitis, pero sin afectación del parénquima cerebral. Por su parte, el servicio de otorrinolaringología confirmó la celulitis preseptal, siendo la otoscopía y rinoscopía normales.
Durante la estancia hospitalaria, en el quinto día de antibioticoterapia con ceftriaxona más clindamicina, el paciente presentó un episodio súbito de alteración del estado de conciencia, sin respuesta al llamado, movimientos involuntarios en comisura labial derecha, hemiparesia derecha, relajación de esfínteres, somnolencia, bradipsiquia y bradilalia. Se consideró que el paciente tuvo una crisis focal motora derecha, por lo que se ingresó a unidad de cuidados intensivos pediátricos, iniciando terapia antibiótica empírica endovenosa para neuroinfección, con ceftriaxona a dosis de 1.5 g cada 12 horas, vancomicina 500 mg cada seis horas y metronidazol 500 mg cada 8 horas. Además de terapia anticonvulsivante con levetiracetam 500 mg cada 12 horas.
Una nueva tomografía de cráneo (Figura 3) evidenció una zona focal hipodensa frontobasal izquierda con aspecto de edema vasogénico, sugestiva de cerebritis. Se efectuó estudio de líquido cefalorraquídeo, cuyo análisis citoquímico mostró pH de 8.0, proteínas elevadas (181.5 mg/dL), glucosa de 64 mg/dL y ausencia de células; la tinción de Gram sin bacterias. Los cultivos fueron negativos, así como el panel molecular de meningitis.
Mediante videotelemetría de 12 horas se mostró alteración en el hemisferio cerebral izquierdo, sin descargas epileptiformes, sugiriendo una lesión estructural o funcional en esa área. Mientras que por resonancia cerebral (Figura 4) se identificaron cambios inflamatorios en seno frontal y celdillas etmoidales izquierdas, leve incremento de la señal de ubicación frontal izquierda, con mínimo realce irregular, que se ubicaba adyacente al proceso inflamatorio frontoetmoidal, que podrían corresponder a cambios compatibles con cerebritis focal; también se observó leve realce meníngeo frontal dando signos incipientes de meningitis frontal por continuidad.
Con los hallazgos descritos, el servicio de otorrinolaringología decidió realizar etmoidectomía anterior y posterior, sinusotomía esfenoidal y antrostomía maxilar vía endoscópica, pero sin tomar muestras para estudio microbiológico.
El esquema antibiótico descrito se mantuvo durante cuatro semanas, con evolución clínica favorable, sin deterioro neurológico ni nuevas crisis. En estudio de control tomográfico cerebral se detectó disminución de la lesión. Finalmente, el servicio de infectología consideró la infección resuelta y se dio de alta hospitalaria sin secuelas neurológicas.
DISCUSIóN
Las complicaciones de la sinusitis aguda en población pediátrica tanto orbitarias como intracraneales son poco frecuentes, pero representan aumento en la morbilidad cuando el diagnóstico y tratamiento se retrasa. Estudios recientes afirman que las complicaciones de tipo orbitario son más comunes que las intracraneales (como la cerebritis o absceso cerebral), las cuales, por supuesto, son más graves. Se señala que, en pacientes adolescentes que tienen compromiso del seno frontal y etmoidal, son más susceptibles de estas complicaciones debido a la cercanía anatómica con el parénquima cerebral, ya que la infección puede expandirse por contigüidad.9-11
En la literatura se han descrito casos con una secuencia clínica similar a la del presente reporte, Yeh et al. describieron un paciente con sinusitis complicada por celulitis orbitaria que evolucionó hacia absceso intracraneal;12 de la misma manera, Constantin et al. describieron la asociación entre sinusitis maxilo-esfeno-etmoidal, con celulitis orbitaria y absceso cerebral como complicaciones infrecuentes, pero potencialmente letales, resaltando la importancia del diagnóstico oportuno y del manejo multidisciplinario.13 Series pediátricas señalan que los adolescentes presentan mayor riesgo de complicaciones intracraneales, con cuadros prolongados y necesidad de intervenciones quirúrgicas, en especial en casos de pansinusitis, con afectación del seno frontal.14,15
Se debe considerar que, como ocurrió en el presente caso, el inicio del cuadro clínico puede estar exento de síntomas respiratorios altos evidentes, lo cual retrasa la sospecha diagnóstica. En este contexto, la cefalea frontal persistente y progresiva constituye un signo de alarma clave que debe motivar una evaluación por estudios de imagen, en ausencia de rinorrea o congestión nasal.9,16
La cerebritis es una fase precoz de la infección del parénquima cerebral y puede evolucionar a absceso cerebral si no recibe tratamiento oportuno. Varios autores coinciden en que la resonancia magnética cerebral representa el mejor método diagnóstico.17,18 En el presente caso, la identificación de cerebritis permitió el inicio temprano de antibioticoterapia de amplio espectro y el control quirúrgico del foco infeccioso sinusal, lo cual influyó para que la evolución clínica fuera favorable, sin secuelas neurológicas.
Dentro del diagnóstico diferencial de celulitis preseptal se consideran entidades como: celulitis orbitaria, dacriocistitis, traumatismo facial, procesos inflamatorios no infecciosos y trombosis del seno cavernoso. En nuestro paciente, la conservación de los movimientos oculares y la ausencia de proptosis, diplopía o compromiso visual permitieron descartar estas entidades.19,20
AGRADECIMIENTOS
A la Facultad de Medicina de la Universidad de Cartagena y al Hospital Infantil "Napoleón Franco Pareja" de Cartagena por facilitar el acceso a la información.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
AFILIACIONES
1 Hospital Infantil "Napoleón Franco Pareja", Colombia
2 Universidad de Cartagena, Colombia.
CORRESPONDENCIA
Ana Patricia Terán-Jaramillo. E-mail: ateranj@unicartagena.edu.comRecibido: 13/09/2025. Aceptado: 06/01/2026