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Acta Ortopédica Mexicana

ISSN 2992-8036 (Digital)
ISSN 2306-4102 (Impreso)
Órgano Oficial del Colegio Mexicano de Ortopedia y Traumatología
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2026, Número 4

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Acta Ortop Mex 2026; 40 (4)


Reincorporación de actividades y capacidad funcional en pacientes postoperados de artroplastía total de cadera con abordaje anterior versus abordaje lateral directo a 90 días

Isa-Maturana, A1; Fernández-Palomo, LJ1
Texto completo Cómo citar este artículo 10.35366/124057

DOI

DOI: 10.35366/124057
URL: https://dx.doi.org/10.35366/124057
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Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 15
Paginas: 239-247
Archivo PDF: 913.07 Kb.


PALABRAS CLAVE

artroplastía total de cadera, abordaje anterior, abordaje lateral directo, capacidad funcional, escala de cadera de Harris, T-ADLQ.

RESUMEN

Introducción: el tipo de abordaje quirúrgico en la artroplastía total de cadera puede tener un impacto significativo en la calidad de vida y en la reintegración de los pacientes a su entorno cotidiano. Material y métodos: estudio analítico, longitudinal, observacional y prospectivo con pacientes sometidos a artroplastía total de cadera programados para abordaje anterior o lateral, mayores de 18 años, de ambos sexos, metabólicamente estables. Se analizó edad, sexo, peso, talla, IMC, toxicomanías, lateralidad de la lesión, tiempo de evolución, incorporación a actividades cotidianas con el Cuestionario de Actividades de la Vida Diaria versión Tecnológica (T-ADLQ) y la capacidad funcional con la Escala de Cadera de Harris (HHS), se compararon resultados según abordaje. Resultados: 179 pacientes, 105 con ALD y 63 con AAD; 87 mujeres y 92 hombres, la edad fue de 69.0 años [RIC 66.0-77.0], la cadera izquierda fue la más afectada. En el T-ADLQ basal se tuvieron 43.7 ± 6.5 puntos (AAD) y 40.9 ± 6.4, (ALD) (p = 0.007). En el seguimiento tuvieron 39.0 ± 6.3 puntos y 36.6 ± 6.5, respectivamente (p = 0.020). En los dominios se tuvieron diferencias significativas en autocuidado, hogar y viajes, tanto en el basal como en el seguimiento. En el HHS basal, en ambos lo más frecuente fue un resultado pobre (p = 0.231), en el seguimiento en ambos el resultado fue bueno (p = 0.549). Conclusión: ambos abordajes resultaron efectivos para la capacidad funcional y la reincorporación a las actividades de los pacientes sometidos a una artroplastía total de cadera.



ABREVIATURAS:

  • ALD = abordaje lateral directo
  • AP = abordaje posterior
  • ATC = artroplastía total de cadera
  • HHS = Harris Hip Score
  • SUCRA = curvas acumulativas de clasificación
  • T-ADLQ = Technology-Activities of Daily Living Questionnaire



INTRODUCCIóN

Aunque estudios previos han abordado la comparación de estos abordajes, existe una falta de investigación que analice específicamente la reincorporación de actividades y la capacidad funcional en pacientes sometidos a artroplastía total de cadera (ATC) con abordaje anterior directo (AAD) versus abordaje lateral directo (ALD) a los 90 días posteriores a la cirugía. La elección de un enfoque quirúrgico óptimo puede tener un impacto significativo en la calidad de vida y en la reintegración de los pacientes a su entorno cotidiano.

Por lo tanto, surge la necesidad de realizar este estudio para comparar detalladamente el grado de RA y CF en pacientes postoperados de ATC con abordaje anterior versus abordaje lateral directo a los 90 días de la cirugía. El Centro Médico en CDMX se interesa por llevar a cabo este estudio, además cuenta con la infraestructura necesaria y un grupo de pacientes sometidos a ATC entre febrero de 2024 a febrero de 2025.

Por lo anterior, se plantea la siguiente pregunta de investigación: ¿cuál es el grado de la reincorporación de actividades y la capacidad funcional en pacientes postoperados de artroplastía total de cadera con abordaje anterior versus abordaje lateral directo a 90 días, intervenidos en el Centro Médico en CDMX, entre febrero de 2024 a febrero de 2025?

Es menester precisar que la ATC es una intervención quirúrgica frecuente y de gran relevancia en la ortopedia moderna, destinada a aliviar el dolor y mejorar la función en pacientes con patologías avanzadas de la cadera, como la osteoartritis, la artritis reumatoide y la necrosis avascular, entre otras. Este procedimiento consiste en reemplazar la articulación deteriorada con una prótesis artificial, lo que generalmente resulta en una notable mejoría en la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, el tipo de abordaje quirúrgico empleado puede influir significativamente en la recuperación postoperatoria y en la capacidad funcional a corto y largo plazo.1

El avance de las prótesis de cadera ha incrementado la expectativa de los pacientes en lo que respecta al funcionamiento y la durabilidad. La finalidad de la intervención quirúrgica es la plena restauración de la estructura biomecánica original de la cadera dañada, y esto constituye un paso crucial para alcanzar una recuperación funcional integral.2

En 2010, se estimó que 2.5 millones de personas en Estados Unidos vivían con una ATC, y se realizaban casi 332,000 ATC anualmente. Se espera un aumento significativo en la demanda de ATC en las próximas décadas, ya que conforme la población envejece, se está observando un rápido incremento en la prevalencia de la osteoartritis en las articulaciones de la rodilla y la cadera, lo cual está generando una significativa carga tanto en términos sociales como económicos.3

Los abordajes comúnmente utilizados para la ATC incluyen: el abordaje posterior (AP), el ALD y el enfoque anterior (AAD).4 El AAD se considera una técnica mínimamente invasiva auténtica, ya que provoca un daño muscular exiguo al realizarse a través de una incisión pequeña y un intervalo muscular en la articulación de la cadera, lo que podría traducirse en una recuperación más rápida y una menor disfunción postoperatoria.5,6 Por otra parte, el AP es el enfoque más empleado para la ATC, debido a que puede ofrecer una mejor exposición quirúrgica, aunque con un potencial mayor de daño muscular.

Investigaciones han señalado que, en comparación con el AP, el AAD tiene ventajas como una menor pérdida de sangre, tasas reducidas de transfusión, procedimientos quirúrgicos más cortos, estadías hospitalarias más breves, tasas menores de complicaciones postoperatorias y una recuperación funcional más efectiva.7,8,9,10

Por lo anterior, el presente estudio tiene como objetivo comparar la reincorporación de actividades y la capacidad funcional en pacientes sometidos a ATC en función del AAD o abordaje lateral ALD directos a 90 días del postoperatorio. Se ejecutó un estudio analítico, longitudinal, observacional y ambispectivo. Se obtuvo una muestra de pacientes mayores de 18 años, ambos sexos, sometidos a ATC electiva, independientemente de la indicación, metabólicamente estables y sin factores de riesgo de presentar complicaciones, entre enero de 2021 y enero de 2024.

Se recabaron sus principales características clínicas y sociodemográficas. Asimismo, la reicnorporación de actividades se evaluó con el Technology-Activities of Daily Living Questionnaire (T-ADLQ), y la capacidad funcional con la Harris Hip Score (HHS). Se empleó estadística descriptiva e inferencial para el contraste de los puntajes pre y postoperatorio, así como en función del abordaje directo empleado (AAD vs. ALD).

Se esperó que, por lesionar menos los tejidos al incidir en un plano intermuscular e internervioso y, además, obtener una mejor posición de la copa acetabular y una menor incidencia de complicaciones, como luxación posterior, debilidad del glúteo medio, osificación heterotópica y eventos tromboembólicos, el AAD muestre una mayor reincorporación de actividades y capacidad funcional respecto al ALD entre los seleccionados del estudio.



ABORDAJES Y SU EFICACIA EN LA ARTROPLASTÍA TOTAL DE CADERA

En el metaanálisis realizado por Miller y colaboradores en 2017, se tenía como objetivo comparar los resultados postoperatorios a lo largo de 90 días entre el abordaje anterolateral y el abordaje posterior en estudios prospectivos, por lo tanto, se analizaron 13 estudios prospectivos con más de 1,000 pacientes, los resultados se compararon después de 90 días de la cirugía. Los principales resultados evaluados incluyeron la intensidad del dolor, el uso de analgesia con opioides y la función de la cadera según el HHS. Para medir la intensidad del dolor, se utilizaron escalas visuales analógicas o subescalas de dolor de los índices HHS o universidades de Western Ontario y McMaster. El consumo de narcóticos se midió en equivalentes de morfina durante el seguimiento o en métricas alternativas de consumo de opioides. El HHS se informó como la puntuación final en el seguimiento perioperatorio o el cambio en la puntuación durante este período. Los resultados indicaron que los pacientes tratados con el abordaje anterolateral informaron menor dolor, consumieron menos analgésicos opioides y mostraron una mejor función de la cadera en comparación con los pacientes que recibieron el abordaje posterior. No se observaron diferencias significativas en las tasas de complicaciones entre ambos enfoques. Aunque no se midió directamente la satisfacción del paciente, se especula que el menor uso de opioides y la mejora en la función de la cadera podrían traducirse en mayores niveles de satisfacción.11

En 2017, Putananon y su equipo publicaron una revisión sistemática y un metaanálisis en red para comparar los resultados postoperatorios y las complicaciones entre los enfoques de ATC y determinar cuál enfoque es el mejor para la ATC. Para ello, revisaron todas las investigaciones con ensayos clínicos aleatorios que compararon los resultados intraoperatorios y postoperatorios de los enfoques anterior, lateral [anterolateral (Hardinge) y lateral directo (Watson-Jones)], posterior (posterolateral y posterior) y posterior-2 para la ATC. Estimaron la probabilidad de ser el mejor tratamiento utilizando las curvas acumulativas de clasificación (SUCRA). Catorce ensayos clínicos aleatorizados (N = 1,017 pacientes) cumplieron con los criterios de inclusión. Las intervenciones fueron: los enfoques anteriores (n = 233 pacientes), lateral (n = 334 pacientes), posterior (n = 405 pacientes) y posterior-2 (n = 45 pacientes). El metaanálisis en red mostró que los efectos del enfoque anterior fueron mayores que los enfoques lateral, posterior y posterior-2. Los resultados de SUCRA indicaron que los enfoques anterior y lateral ocuparon el primer y segundo lugar en las clasificaciones para el HHS. Mientras que los enfoques posterior y lateral ocuparon el primer y segundo lugar para las complicaciones postoperatorias. En esta revisión, los autores recomiendan el uso del enfoque lateral, que presenta un dolor postoperatorio aceptable, función y complicaciones (segundo lugar para todos los resultados), como una técnica quirúrgica para la ATC.12

En el estudio retrospectivo realizado por Makhdom y colaboradores publicado en 2023, en el cual se compararon los resultados de la cirugía de reemplazo total de cadera utilizando dos enfoques quirúrgicos, directo anterior y directo lateral, después de la capacitación de becarios en un instituto ortopédico, durante el primer año de práctica los pacientes que se sometieron a ATC a través de estos dos enfoques fueron investigados. Los datos demográficos, diagnósticos, puntuaciones de la Sociedad Estadounidense de Anestesiología (ASA, por sus siglas en inglés), detalles de la cirugía, parámetros radiográficos, duración de la estancia hospitalaria, discrepancia en la longitud de las piernas, recetas de opioides y complicaciones fueron recopilados y comparados entre los dos grupos. Este análisis incluyó un total de 78 pacientes, con 40 en el grupo de directo anterior y 38 en el grupo directo lateral. No hubo diferencias significativas en la edad, el diagnóstico principal, el índice de masa corporal, la vía de anestesia, el sexo, la lateralidad y la puntuación ASA entre los dos grupos. El tiempo quirúrgico fue significativamente menor en el grupo directo anterior en comparación con el grupo directo lateral. Las puntuaciones de discapacidad y resultados de osteoartritis (Índice de Discapacidad y Osteoartritis de cadera, versión para Reemplazo Articular HOOS, JR por sus siglas en inglés) antes y después de la cirugía no mostraron diferencias significativas entre los grupos. Tampoco hubo diferencias estadísticamente significativas en la discrepancia de longitud de pierna, ángulos de anteversión de la copa, estancia hospitalaria y necesidad de ayudas para caminar en las semanas uno y seis después de la cirugía. Sin embargo, el grupo directo anterior mostró un ángulo promedio de inclinación de la copa acetabular significativamente mayor en comparación con el grupo directo lateral. En términos de complicaciones, se informaron algunas complicaciones menores en ambos grupos, como entumecimiento temporal y dolor inguinal, pero en general, las complicaciones fueron mínimas y manejables.13

De acuerdo con lo señalado, en esta investigación se plantea como hipótesis: existe diferencia entre la reincorporación de actividades y capacidad funcional en pacientes postoperados de artroplastía total de cadera con abordaje anterior comparado con abordaje lateral directo a 90 días, intervenidos en el Centro Médico en CDMX, entre febrero de 2024 a febrero de 2025.



MATERIAL Y MéTODOS

Se realizó un estudio analítico, longitudinal, observacional y prospectivo, en el Centro Médico en CDMX, se seleccionó la totalidad de pacientes mayores de 18 años, ambos sexos, sometidos a artroplastía total de cadera en el Centro Médico en CDMX entre febrero de 2023 a febrero de 2024, tomando en cuenta lo siguiente:

Criterios de inclusión: pacientes mayores de 18 años, ambos sexos, metabólicamente estables y pacientes sometidos a artroplastía total de cadera electiva y con fracturas en urgencias

Criterios de exclusión: pacientes con enfermedades que pudieran afectar su capacidad de participar en el proceso de rehabilitación (enfermedades neurológicas, coagulopatías, insuficiencia renal o hepática), mujeres embarazadas o en período de lactancia, con contraindicaciones médicas conocidas para la realización de una ATC, con antecedentes de demencia o alguna enfermedad psiquiátrica y con uso crónico de opioides.

Criterios de eliminación: pacientes que requirieron cirugía adicional con la prótesis de cadera, que incumplieron con el protocolo de rehabilitación y que presentaron complicaciones sistémicas no relacionadas con la cirugía.



MÉTODOS ESTADÍSTICOS

Se utilizó estadística descriptiva para las características clínicas y sociodemográficas recabadas. Para determinar la normalidad en la distribución de las frecuencias, se utilizaron pruebas de Kolmogorov-Smirnov. Las variables cuantitativas que presentaron una distribución no paramétrica fueron reportadas en mediana y rango intercuartílico (RIC), mientras que aquellas con una distribución normal o paramétrica fueron reportadas en media y desviación estándar (±). Las variables categóricas se describieron en frecuencias absolutas y porcentajes (%).

Las comparaciones de las variables recabadas con distribución normal se realizaron con la prueba t de Student, para aquellas con una distribución no paramétrica se utilizó la prueba U de Mann Whitney. Para las variables cualitativas, se empleó la prueba exacta de Fisher o χ2 de Pearson, en función de si fueron dicotómicas o politómicas, respectivamente.

Todos los valores de p informados de estos análisis fueron de dos colas con un nivel de significación de < 0.05.



SOFTWARE ESTADÍSTICO

Todos los datos fueron analizados utilizando los softwares Prism® (GraphPad®, Estados Unidos), versión 8, y SPSS® (IBM®, Estados Unidos), versión 25, ambos para Microsoft® Windows®.



RESULTADOS

En total participaron 179 pacientes, 116 a los que se les hizo ALD y 63 con abordaje AAD (Figura 1).

En cuanto a la distribución porcentual de los pacientes en función del sexo, la muestra total incluyó a 87 mujeres (48.6%) y 92 hombres (51.4%) Figura 2.

Al analizar la distribución por grupo de abordaje, el grupo de AAD estuvo constituido por 29 mujeres (46.0%) y 34 hombres (54.0%), mientras que el grupo de ALD contó con 58 mujeres (50.0%) y 58 hombres (50.0%). No se observaron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos de abordaje (χ2, p = 0.612) (Figura 3).

La edad de la muestra tuvo una mediana de 69.0 años (rango intercuartílico [RIC] 66.0-77.0), el paciente más joven tuvo 45 años y el mayor 92. Las mujeres tuvieron una edad de 70.0 años [RIC 65.0-77.0], mientras que los hombres tuvieron una edad de 69.0 años [RIC 66.0-75.7], aunque no se encontró una diferencia significativa entre los sexos (U de Mann-Whitney, p = 0.957) (Figura 4).

En los grupos de abordaje quirúrgico, los casos con AAD tuvieron una edad de 68.0 años (RIC 64.0 – 72.0) y aquéllos con ALD tuvieron 70 años (RIC 66.0 – 77.7), aunque no se encontró una diferencia estadística entre los grupos (U de Mann-Whitney, p = 0.073) (Figura 5).

El peso de los pacientes sin distinción de grupo tuvo una mediana de 77.0 kg [RIC 69.0-80.0], una talla de 1.69 m [RIC 1.6-1.75] y un IMC de 26.5 kg/m2 [RIC 24.1-29.7]. En cuanto a la clasificación por su IMC en el grupo de AAD, 30 tenían sobrepeso (47.6%), 17 normopeso (27.0%), 10 obesidad grado I (15.9%), cuatro obesidad grado II (6.3%) y dos obesidad grado III (3.2%); por otro lado, en el grupo de ALD, 51 tenían sobrepeso (44.0%), 40 normopeso (35.4%), 16 obesidad grado I (13.8%), siete obesidad grado II (6.0%) y dos obesidad grado III (1.7%), sin que hubiera una diferencia estadísticamente significativa (χ2, p = 0.852) (Figura 6).

Entre las toxicomanías, 44 pacientes consumían bebidas alcohólicas con regularidad (24.6%) y 79 fumaban (44.13%) (Figura 7).

Entre los diagnósticos preoperatorios, en el grupo de AAD el más frecuente fue la artrosis primaria avanzada en 30 pacientes (47.6%), seguido de 22 con fractura de cadera (34.9%), ocho con otras enfermedades degenerativas (12.7%) y tres con artritis reumatoide (4.8%); en el grupo de ALD 48 habían tenido una fractura de cadera (41.4%), 45 artrosis primaria avanzada (38.8%), 13 tenían otras enfermedades degenerativas (11.2%), cuatro artrosis secundaria traumática (3.4%), dos artritis reumatoide y dos con otra indicación (1.7% cada uno), una necrosis avascular de cadera de fémur y un trastorno displásico congénito de cadera (0.9% cada uno), sin que se encontraran diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos (χ2, p = 0.432) (Figura 8).

En cuanto a la lateralidad de la lesión, en aquéllos con AAD la cadera izquierda fue la más afectada con 38 pacientes (60.3%), mientras que 25 tenían la lesión en la cadera derecha (39.7%); en los de ALD 67 tuvieron lesión en la cadera izquierda (57.8%) y 49 la derecha (42.2%), aunque no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos (χ2, p = 0.740) (Figura 9).

El tiempo de evolución en los pacientes con AAD fue de 90 días [RIC 87-90] y en los de ALD fue de 87 días [RIC 85-90)], encontrando una diferencia significativa entre ambos grupos (U de Mann-Whitney, p = 0.001) (Figura 10).



RESULTADOS DEL T-ADLQ

En el T-ADLQ basal, la muestra completa tuvo un resultado de 41.9 ± 6.5 puntos, por grupo, aquéllos con AAD tuvieron 43.7 ± 6.5 puntos y los de ALD tuvieron 40.9 ± 6.4, encontrando una diferencia estadísticamente significativa en esta primera evaluación (prueba t para muestras independientes, p = 0.007) (Figura 11).

Por dominios en autocuidado el grupo de AAD tuvo 7 puntos [RIC 6-8] y el de ALD tuvo 6 puntos [RIC 4-8], en el de hogar el grupo de AAD tuvo 10 puntos [RIC 8-11] y el de ALD 7 puntos [RIC 5-9], en trabajo y recreo el grupo AAD tuvo 9 puntos [RIC 8-10] y el de ALD tuvo 9 puntos [RIC 8-10], en compra y dinero el grupo AAD tuvo 4 puntos [RIC 3-5] y el de ALD tuvo 4 puntos [RIC 3-5], en viajes el grupo de AAD tuvo 4 puntos [RIC 2-5] y el de ALD tuvo 4.5 puntos [RIC 3-5], en comunicación el grupo AAD tuvo 4 puntos [RIC 3-5] y el de ALD tuvo 4 puntos [RIC 3-5.7], en tecnología el grupo AAD tuvo 4 puntos [RIC 0-6] y el de ALD tuvo 4 puntos [RIC 2-5]; en las comparaciones de los dominios por grupo, se obtuvieron diferencias significativas en autocuidado (p < 0.001), hogar (p < 0.001) y viajes (p = 0.001).

En la evaluación de seguimiento, se observó un resultado de 37.5 ± 6.5 puntos; por grupo, aquéllos con AAD tuvieron 39.0 ± 6.3 puntos y los de ALD tuvieron 36.6 ± 6.5, encontrando una diferencia estadísticamente significativa en esta primera evaluación (prueba t para muestras independientes, p = 0.020) (Figura 12).

Por dominios en autocuidado, el grupo de AAD tuvo 6 puntos [RIC 4-6] y el de ALD tuvo 4 puntos [RIC 3-6], en el de hogar el grupo de AAD tuvo 8 puntos [RIC 7-9] y el de ALD 6 puntos [RIC 4-7], en trabajo y recreo el grupo AAD tuvo 8 puntos [RIC 7-9] y el de ALD tuvo 8 puntos [RIC 7-9], en compra y dinero el grupo AAD tuvo 4 puntos [RIC 3-5] y el de ALD tuvo 4 puntos [RIC 3-5], en viajes el grupo de AAD tuvo 3 puntos [RIC 2-5] y el de ALD tuvo 4 puntos [RIC 3-5], en comunicación el grupo AAD tuvo 4 puntos [RIC 3-5] y el de ALD tuvo 4 puntos [RIC 3-5], en tecnología el grupo AAD tuvo 4 puntos [RIC 0-6] y el de ALD tuvo 4 puntos [RIC 3-5]; en las comparaciones de los dominios por grupo, se obtuvieron diferencias significativas en autocuidado (p < 0.001), hogar (p < 0.001) y viajes (p = 0.002).



RESULTADOS DEL HHS

En el HHS basal, se encontró que en aquéllos que iban a tener un AAD, 62 tuvieron un score pobre (98.4%) y uno excelente (1.6%), mientras que en los sujetos que iban a someterse a un ALD 114 tuvieron un score pobre (98.3%) y dos bueno (1.7%), sin tener resultados estadísticamente significativos entre los grupos (χ2, p = 0.231) (Figura 13).

Para el HHS de seguimiento, se encontró que en casos sometidos a un AAD, 32 tuvieron un score bueno (50.8%), 24 aceptable (38.1%), seis excelente (9.5%) y uno pobre (1.6%); mientras que, en casos sometidos a un ALD, 60 tuvieron un score bueno (51.7%), 40 aceptable (34.5%), nueve excelente (7.8%) y siete pobre (6.0%), sin que se observaran resultados estadísticamente significativos entre los grupos (χ2, p = 0.549) (Figura 14).



DISCUSIóN

La artroplastía de cadera ha traído movilidad y reducción de dolor a los pacientes con fracturas u otras afecciones crónicas; en el presente estudio se analizaron y compararon las características de dos tipos de abordaje, el anterior y el lateral para conocer su efectividad en la capacidad funcional y el retorno a las actividades cotidianas.

Entre las características de la muestra se observaron a casi un número igual de hombres y mujeres, sin diferencias significativas entre los grupos; de manera similar la edad de los pacientes rondó los 69 años y tampoco hubo diferencias entre los grupos. Estos datos indican una distribución balanceada en términos de sexo, lo que reduce la posibilidad de sesgo de género en los resultados obtenidos.

En cuanto al IMC, el sobrepeso fue la categoría predominante en ambos grupos, seguido del normopeso, afortunadamente la obesidad en sus tres grados no representó más de 25% en cada grupo y no hubo diferencias significativas entre ambos.

Los diagnósticos preoperatorios predominantes fueron diferentes: en sujetos con AAD fue la artrosis primaria avanzada, mientras que en los de ALD fue la fractura de cadera, afortunadamente esta diferencia no fue estadísticamente significativa, por lo que se evitó un sesgo. La cadera más afectada fue la izquierda en ambos grupos, aunque no existe una razón clara sobre este resultado.

La evolución de los pacientes fue ligeramente mayor entre los de AAD, sólo por tres días, lo cual fue suficiente para obtener una diferencia estadísticamente significativa, lo que puede representar una limitación.

En cuanto a los resultados, en el T-ADLQ basal, los pacientes programados para un abordaje AAD mostraron mayor deterioro (por un puntaje mayor) y se observó una diferencia estadísticamente significativa; para el seguimiento esta diferencia se mantuvo, conservando un mayor deterioro en los pacientes sometidos a AAD. Algo a destacar es que, en ambos grupos, los pacientes tuvieron una disminución en el puntaje, lo que implica que mejoraron sus capacidades en las actividades de la vida diaria, ambos grupos bajaron en promedio 4 puntos.

En los dominios del T-ADLQ sucedió algo similar, en la evaluación basal los grupos tuvieron diferencias en el autocuidado, el hogar y en los viajes; en los primeros dos los pacientes con AAD tuvieron puntajes más altos y en los viajes los de ALD tuvieron un puntaje mayor. Para el seguimiento los mismos dominios fueron estadísticamente diferentes entre los grupos, manteniendo los puntajes mayores en autocuidado y hogar entre los pacientes con AAD y el de viajes en los de ALD. Similar al puntaje total, los grupos tuvieron una reducción en los resultados.

Desafortunadamente no se encontraron estudios que compararan los resultados del T-ADLQ en pacientes después de una ATC, por lo que no hubo con qué comparar los resultados del presente estudio.

En el HSS no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos; no obstante, esto no se debió a la evolución, en la evaluación basal ambos grupos tuvieron una gran mayoría con un resultado pobre (el más bajo de la escala), pero para el seguimiento ambos grupos tuvieron más de la mitad de los pacientes con un resultado bueno y más de un tercio con aceptable, incluso algunos pacientes tuvieron un resultado excelente. Esto último muestra que ambas técnicas de abordaje fueron igual de efectivas en la capacidad funcional del paciente, al menos en un lapso promedio de 90 días.

Un estudio que obtuvo resultados diferentes fue el realizado por Yang y colaboradores, quienes compararon el abordaje anterior y lateral en la ATC de pacientes con Parkinson, en sus resultados de seguimiento a los tres meses los puntajes del HHS fueron significativamente mejores en el grupo de AAD, pero esta diferencia desapareció a los seis meses,14 algo que pudo haber pasado en los pacientes del presente estudio.

Otro estudio con resultados diferentes fue de Innocenti y colaboradores quienes observaron que el abordaje anterior con preservación del músculo tuvo diferencias estadísticamente significativas con los pacientes con un abordaje lateral directo a los dos años de seguimiento.15 aunque a diferencia del presente estudio, todos sus pacientes fueron sometidos a cirugía debido a fractura de cadera.



CONCLUSIONES

Los resultados de esta investigación mostraron que aquellos pacientes sometidos a una ATC entre febrero de 2023 y febrero de 2024 en el Centro Médico en CDMX tuvieron un abordaje lateral más que anterior, fueron similares en frecuencia los hombres y las mujeres; la mayoría tenía un IMC con sobrepeso o normopeso, rondaban una edad de 69-70 años.

Las dos razones más comunes que hicieron necesaria la cirugía fueron la fractura de cadera y la artrosis primaria avanzada; la cadera izquierda fue la más afectada.

A los 90 días, tanto los pacientes con un abordaje AAD como ALD tuvieron una mejoría en sus actividades de la vida diaria, asimismo mejoraron en cuanto al dolor, la función, la amplitud de movimiento y la ausencia de deformidad.

En conclusión, el estudio revela que ambos abordajes quirúrgicos, el anterior y el lateral directo, son efectivos para la reincorporación de actividades y la mejora de la capacidad funcional en pacientes sometidos a artroplastía total de cadera, porque en los dos abordajes obtuvieron similares puntajes en las escalas funcionales. La elección del abordaje debe considerarse cuidadosamente, tomando en cuenta las características individuales de cada paciente y las preferencias del cirujano.

Con el fin de consolidar esta evidencia, resulta conveniente extender el seguimiento clínico más allá de los 90 días evaluados para confirmar si la efectividad entre ambas técnicas se mantiene a largo plazo. Asimismo, se sugiere profundizar en el registro y análisis de las complicaciones postoperatorias inmediatas y tardías, ofreciendo así a los cirujanos criterios más robustos para la selección del abordaje idóneo en cada caso.


REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)

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1 Centro Médico ABC. Ciudad de México, México.



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I



CORRESPONDENCIA

Dr. Alejandro Isa-Maturana. E-mail: alexisa_90@hotmail.com




Recibido: 28-11-2025. Aceptado: 09-06-2026.

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Acta Ortop Mex. 2026 Jul-Ago;40

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