2025, Número 4
Fracturas de seno frontal: análisis de casos con secuelas tardías y diseño de un protocolo de seguimiento a largo plazo
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 17
Paginas: 157-165
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RESUMEN
Las complicaciones tardías tras fracturas de seno frontal pueden aparecer incluso décadas después del trauma, sin consenso sobre el tiempo de seguimiento. Presentamos cuatro casos intervenidos entre siete y 25 años después de la cirugía inicial, con mucoceles, infecciones de material de obliteración y fístulas frontales. Todos fueron tratados mediante abordaje coronal, cranealización y reparación ósea, sin recurrencias. Este trabajo describe un protocolo estructurado de seguimiento clínico e imagenológico a largo plazo, que permitió la detección temprana y tratamiento exitoso de estas secuelas. La experiencia sugiere que el control indefinido es esencial para optimizar resultados y preservar la calidad de vida, siendo extrapolable a otros centros.ABREVIATURAS:
- FSF = fracturas de seno frontal
- LCR = líquido cefalorraquídeo
- NFOT = conducto nasofrontal
INTRODUCCIóN
Las fracturas del seno frontal, asociadas a traumatismos faciales de alta energía, representan entre 2 y 15% de las fracturas faciales y pueden generar complicaciones incluso décadas después del tratamiento quirúrgico inicial.1-4 Aunque muchas de estas fracturas pueden resolverse eficazmente mediante intervenciones quirúrgicas, su anatomía y la cercanía con estructuras intracraneales elevan el riesgo de complicaciones, algunas pudiendo manifestarse décadas después de la cirugía inicial.5
El seno frontal es una cavidad neumatizada que comienza su desarrollo alrededor de los dos años y alcanza su tamaño adulto hacia los 12 años.2 Su drenaje se realiza a través del conducto nasofrontal, un trayecto corto pero sinuoso que frecuentemente se obstruye tras un trauma.2 Internamente, está revestido por epitelio respiratorio pseudoestratificado que contiene los nidos vasculares de Breschet, estructuras venosas que han sido implicadas tanto en la propagación de infecciones intracraneales como en la formación de mucoceles, especialmente cuando no son eliminadas adecuadamente durante el tratamiento quirúrgico.2,6,7
En cuanto a las complicaciones asociadas al tratamiento de las fracturas de seno frontal (FSF), múltiples estudios las clasifican en complicaciones tempranas (dentro de los primeros seis meses de cirugía) y tardías (después de ese periodo).2,8 Las complicaciones tempranas incluyen infecciones de heridas, sangrado, meningitis, fugas de líquido cefalorraquídeo y obstrucción del conducto nasofrontal (NFOT), mientras que las tardías abarcan osteomielitis, formación de mucoceles o mucopioceles y absceso intracraneal.8 Éstas son más frecuentes en casos con compromiso de la tabla posterior o del conducto nasofrontal, y su aparición puede requerir nuevas intervenciones quirúrgicas con mayor complejidad y morbilidad.8
A pesar de la relevancia clínica de estas secuelas, aún no existe consenso sobre la duración del seguimiento postoperatorio ni sobre protocolos estandarizados que permitan una vigilancia eficaz a largo plazo. Reportes en la literatura describen aparición de mucoceles incluso 25 a 30 años después del trauma inicial, lo que refuerza la necesidad de una estrategia de control prolongado.9,10
Dado que el riesgo de complicaciones persiste a largo plazo y no existe un consenso claro sobre la duración del seguimiento, en este estudio describimos una serie de casos con secuelas tardías y presentamos el protocolo de seguimiento postoperatorio utilizado en nuestro centro.
CASO CLíNICO 1
Hombre de 66 años, con antecedente de diabetes mellitus tipo 2 e historia de traumatismo craneomaxilofacial por caída de altura en 2009, que comprometió ambas paredes del seno frontal.
Catorce años después consulta por aumento de volumen en la región supraciliar derecha y amaurosis en el ojo derecho (Figura 1A a 1C). La resonancia magnética (RM), revela una masa de partes blandas en el seno frontal derecho, con dimensiones de 52 × 74 × 33 milímetros, además de un severo adelgazamiento de las tablas interna y externa y desplazamiento del globo ocular hacia caudal y anterior (Figura 1D a 1F). Se diagnostica mucocele en el seno frontal derecho.
INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA
Se realizó la exéresis del mucocele frontoorbitario, la desfuncionalización del seno frontal bilateral y la obliteración del conducto frontonasal bilateral. Se posicionó un bloque de gelita en la zona supraorbitaria derecha y un colgajo perióstico en el seno frontal bilateral. Además, se realizó un aporte óseo con 60 mL de injerto óseo particulado, seguido de la colocación de una malla de osteosíntesis y el cierre del colgajo por planos.
SEGUIMIENTO
Once meses después de la cirugía, el paciente ha evolucionado favorablemente, sin presentar dolor ni sintomatología en cabeza y cuello. Además, se observa una evidente mejoría de la proptosis en el ojo derecho (Figura 1G a 1L).
CASO CLíNICO 2
Hombre de 55 años, con antecedente de traumatismo craneomaxilofacial que afectó los senos frontales hace aproximadamente 25 años. Es derivado desde un hospital regional debido a molestias en la zona frontal con seis meses de evolución.
Al examen físico, se observa ojo izquierdo amaurótico secundario al trauma original, sin evidencia de aumento de volumen ni otros cambios faciales (Figura 2A y 2B). Se realiza una tomografía computarizada, que revela un aumento de densidad en los senos etmoidales y frontales (Figura 2C a 2E ), confirmando el diagnóstico de mucocele.
INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA
Bajo anestesia general se realiza abordaje coronal para llevar a cabo la exéresis de mucocele, cranealización del seno frontal y obliteración del conducto nasofrontal.
SEGUIMIENTO
El paciente presenta una evolución favorable y continúa con controles periódicos. En el último control, realizado 11 meses después de la cirugía más reciente, se llevaron a cabo estudios radiográficos y fotografías clínicas, los cuales se presentan en la Figura 2F a 2K.
CASO CLíNICO 3
Paciente masculino de 56 años, con antecedente de accidente laboral en 2009 que comprometió la región craneomaxilofacial, afectando ambas paredes del seno frontal. Como parte del tratamiento, se realizó la cranealización de ambos senos y el relleno con material sintético, utilizando cemento quirúrgico aloplástico.
Quince años después, el paciente consulta por dolor y secreción en la región frontal izquierda. Al examen físico, se observa edema y eritema en la zona afectada, junto con una herida de bordes invertidos, fondo fibroso y exudado purulento (Figura 3A a 3C). No presenta alteraciones neurológicas.
Se realizó una tomografía computarizada (TAC), que evidenció cambios postquirúrgicos bifrontales, una extensa colección yuxtadural frontal izquierda y la presencia de un mucocele frontoetmoidal izquierdo con extensión intracraneal (Figura 3D a 3G).
INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA
Se realizó un abordaje coronal a través de incisiones previas, seguido de la remoción del material sintético, malla y tornillos de osteosíntesis (Figura 4A), visualizando directamente la presencia de mucocele (Figura 4B). Posteriormente, se llevó a cabo un aseo quirúrgico y la cranealización.
SEGUIMIENTO
El paciente ha mostrado una evolución favorable, con seguimiento continuo por parte de los equipos de neurocirugía y cirugía maxilofacial durante un periodo de seis meses (Figura 3H a 3J). Se realizó un control imagenológico mediante TAC (Figura 3K a 3O), y se decidió mantener el seguimiento según el protocolo establecido por nuestro establecimiento (Tabla 1).
CASO CLíNICO 4
Hombre de 61 años, con antecedente de accidente de tránsito en 2018, que causó una fractura compleja del macizo facial, enucleación del ojo izquierdo y fractura de ambas paredes del seno frontal. El paciente fue intervenido en tres ocasiones: una primera para la reconstrucción del macizo facial, una segunda para cranealización del seno frontal con eliminación de una lesión compatible con mucocele y obliteración con cemento Norian, y una tercera para el retiro de malla y tornillos de osteosíntesis del seno frontal, con eliminación de mucosa y obliteración con cemento quirúrgico aloplástico.
Seis años después, el paciente acude para evaluación debido a una fístula frontal asociada a infección del material de obliteración previo (Figura 5A a 5D). No refiere cefalea ni rinorraquia. Se realiza una tomografía computarizada, que muestra una imagen compatible con un proceso infeccioso en el seno frontal (Figura 5E a 5G).
INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA
Mediante un abordaje coronal, se realizó el retiro de la malla localizada en la zona de la pared anterior y posterior del seno frontal, seguido de un aseo quirúrgico (Figura 6), obliteración de la neofosa craneal anterior y fistulectomía sin colgajo desplazado.
Sin embargo, una semana después de la cirugía, el paciente continúa con exudado purulento proveniente de la fístula frontal, la cual ha aumentado de tamaño, tal como se muestra en la Figura 7. Debido a esto, se programa una segunda intervención para realizar un nuevo aseo y obliteración del defecto con colgajo pericraneal.
SEGUIMIENTO
El paciente se mantiene en control y presenta una evolución positiva a los dos meses de la cirugía, como se observa en las fotografías clínicas y radiográficas del control (Figura 5Ha 5N ).
DISCUSIóN
La cirugía de trauma del seno frontal puede resultar en diversas complicaciones a largo plazo, como se observa en nuestro estudio. Dentro de las complicaciones reportadas, destacan los mucoceles, fístulas frontales e infecciones o abscesos relacionados con la cranealización. Estas complicaciones subrayan la necesidad de un seguimiento a largo plazo.
Todas las complicaciones presentadas en el estudio han sido documentadas en la literatura como secuelas a largo plazo de la cirugía de trauma del seno frontal. Por ejemplo, Rodríguez y colaboradores11 reportaron una incidencia de 7.1% de complicaciones en 857 FSF. En una revisión de 96 casos realizada por Gossman y su equipo,12 se reportaron complicaciones como sinusitis, dolores de cabeza, asimetría facial, fístulas de líquido cefalorraquídeo (LCR) e infecciones, lo cual coincide con los hallazgos de nuestro estudio. Además, la investigación de Kammien13 reporta una incidencia de 10% de complicaciones en una población de 1,492 pacientes evaluados, incluyendo infección del sitio quirúrgico, sinusitis, meningitis, absceso cerebral, fuga de líquido cefalorraquídeo y mucoceles.
De acuerdo al estudio de Johnson y colaboradores,8 estas complicaciones severas, como infecciones y mucoceles, se podrían explicar debido a las intervenciones complejas que incluyen la lesión del NFOT y la tabla posterior.
El tiempo transcurrido desde la cirugía hasta la aparición de las complicaciones en nuestro estudio fue de una media de 15 años, con un rango de siete a 25 años. Asimismo, otras investigaciones documentan la aparición de mucoceles después de 13, 22 y 25 años, subrayando la importancia de informar a los pacientes sobre estas posibles complicaciones tardías y la necesidad de un seguimiento adecuado.5
La literatura reporta distintos periodos de seguimiento para estos pacientes. En el estudio de Gossman,12 la media de seguimiento fue de nueve meses, mientras que Xie y su equipo14 y Gerbino y colaboradores15 informaron periodos medios de 12 meses. Wilson y su grupo16 reportaron un seguimiento medio de tres años, y Kammien13 indicó una media de cinco años.
Sin embargo, como se demuestra en esta investigación, el tiempo para la aparición de complicaciones severas no está definido, pudiendo ocurrir desde los primeros seis meses hasta más de 20 años. Doonqua y su grupo17 destacan que el seguimiento de los casos sometidos a cirugía de fractura de seno frontal debe ser de por vida debido a lo que conllevan estas complicaciones.
En conclusión, no existe un consenso en la literatura respecto al tiempo adecuado de seguimiento en estos pacientes. No obstante, se ha documentado que el riesgo de complicaciones puede persistir incluso décadas después de la cirugía, lo que hace indispensable un control prolongado. Las repercusiones pueden afectar significativamente la calidad de vida, por lo que se recomienda implementar protocolos de seguimiento estructurado a largo plazo, como el utilizado en nuestro centro, que ha demostrado ser efectivo en la detección y prevención de eventos tardíos tras fracturas del seno frontal.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
Rodríguez ED, Stanwix MG, Nam AJ, St Hilaire H, Simmons OP, Christy MR, et al. Twenty-six-year experience treating frontal sinus fractures: a novel algorithm based on anatomical fracture pattern and failure of conventional techniques. Plast Reconstr Surg. 2008; 122 (6): 1850-1866. doi: 10.1097/PRS.0b013e31818d58ba.
AFILIACIONES
1 Hospital Clínico Mutual de Seguridad de la Cámara Chilena de la Construcción (HCMS-CChC). Santiago, Chile.
2 Cirujano dentista de la Universidad de los Andes. Pasante del HCMS-CChC.
3 Especialista en Cirugía y Traumatología Bucal y Maxilofacial de la Universidad de Chile. Staff de Servicio Maxilofacial en el HCMS-CChC.
4 Especialista en Cirugía y Traumatología Bucal y Maxilofacial de la Universidad de los Andes. Staff de Servicio de Maxilofacial en el HCMS-CChC.
Consideraciones éticas: este estudio fue conducido bajo los principios de la declaración de Helsinki. Todos los pacientes firmaron consentimiento informado para el uso de su información clínica e imágenes con fines docentes y de publicación.
Conflicto de intereses: no existe conflicto de intereses asociado a este estudio descriptivo.
CORRESPONDENCIA
Ilich Vargas F. E-mail: ilich.vargas@gmail.comRecibido: 29/08/2025. Aceptado: 09/10/2025